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...o këmamëll, voz del mapudungún: "corazón del árbol", el centro, el meollo...

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martes, 17 de junio de 2025

Poema XVIII o Epígrafes II

Mañana desapacible. Mi calle. Mi barrio. Hoy.

Palo borracho desprendiendo su algodón

Bignonia anaranjada luciendo la esquina

Aguaribay curalotodo

Fitito pintado como yema de huevo

Jardín en la vereda con achiras rojas

Ginkgo biloba amarilleando a pleno

Hornero con el pico en el barro

Huevitos de gallo para completar el desayuno

Antes, mucho antes, mis pies atravesando el umbral de la puerta

Maravillas que sostienen la vida y los recuerdos

Hoy

En mi barrio 

En mi calle

En la mañana desapacible

domingo, 5 de enero de 2025

Poema XVII

Leo un poema en voz alta

cada mañana al despertar,

antes del desayuno

antes de la pastilla obligatoria,

incluso antes de revisar el móvil.


Un poema.

Saboreo sus palabras.

Remoloneo en la voz.

Con las manos entumecidas

acaricio sus páginas.


No importa la autoría 

ni el tópico ni el estilo.


Poema, 

belleza nuestra de cada día, 

dánosla hoy.

jueves, 10 de octubre de 2024

Poema XVI



Como si fuera posible

un nuevo órgano de vida se ha formado.

Rosado, tierno, nutritivo.

Un nuevo tiempo, 

nueve lunas para abrazar,

para embebernos de luz.

Otros astros nos rodean

y se mueven, giran,

interfieren en nuestras almas.

Los árboles recuerdan

nuestras raíces en la tierra,

ecosistemas a nuestros pies.

Como si fuera posible

volvemos al útero

para nacer de nuevo.


21/9/23

martes, 20 de agosto de 2024

viernes, 26 de abril de 2024

Poema XIV


Soy ese punto que se escapa del tejido,
el que se saltea,
el que agujerea la prenda.
Me contiene en ocasiones
la firmeza de los que se asientan,
la hilera de los que permanecen en fila.

Aunque la trama corre
arrolladora o lenta,
suave o áspera,
y de vez en cuando un ganchillo
viene a repararla
jalándome
para que desprolija
no se vea ni al derecho
ni al revés,
el desgarro sigue por dentro.

Mi voz huye por la rotura.




https://www.facebook.com/search/top/?q=punto%20que%20se%20escapa%20del%20tejido

sábado, 3 de octubre de 2020

Poema XIII

 cuando todo esto termine

¿volverá el deseo?
¿qué volverá y qué no?

¿en qué parte del pozo
nos hallará la noche?

¿cómo será encontrarse?
¿mirarse a los ojos?

¿nos miraremos al fin?

¿qué puerta abriremos primero?

¿será una búsqueda de aquellas cosas?
¿lamentaremos las muertes?
¿sabremos qué decir?

cuando todo esto pase
y recorramos los bosques maltratados
y encontremos las cenizas
y las guaridas vacías
¿qué palabra nos consolará?
¿o será sólo un largo silencio
el que pueda abrazarnos?

¿tendrá sentido mirar hacia arriba?
¿y pisar con pies desnudos?
¿y salir al sol por las mañanas?

¿recordaremos los pasos de baile?
¿y las risas en los bares?
¿y a ese cantante que íbamos a ver?

¿pasará todo esto?
¿volverá el deseo?
¿nos miraremos al fin?


viernes, 8 de mayo de 2020

Poema XII

Foto Tolhuin. Confinamiento.

xxxxxxxxxxxxxxxxxx

entre la confusión y la franca derrota
el antiguo sobresalto y la resignación
la suspensión y la caída
el trasnochado temor y el olvido
busco el noble trayecto de la gota
busco una hendidura
el  digno resquicio 
y que al otro lado de la puerta
la esperanza no aparezca 
disfrazada

xxxxxxxxxxxxxxxxxx

domingo, 26 de enero de 2020

Poema XI

Hubo una vez,
sola y pura.
Lo demás fue imaginación,
sueño,
deseo,
quizás, apariencia.

Maravillosa,
indivisible ocasión,
como todo aquello
que es único.

Hoy, ese instante,
ancho como laguna,
indescriptible
como el silencio
y mágico
de sol y luna
unánimes
es ~tiempo ya muerto~
el paraíso perdido
conjurado por  Borges.

Y este insignificante poema,
una elegía.


miércoles, 24 de julio de 2019

Poema X

Mi gata ya no me ve
pero desde los primeros tiempos
aprendió a guardarme
en el fondo de sus ojos.
Ya no me ve pero sabe el camino
para proveerse de regazo,
y así llegar a las sesiones
de lectura en voz alta.
No me ve, es cierto,
pero me mira
con ese amor que me tiene
desde siempre.
Y si acaso tampoco pudiera oirme,
escucharía mis pasos hacia ése,
su pequeño y tibio corazón,
escucharía mi llamado sin voz,
mi poema silencioso,
mi grito de amor agradecido,
mi amor porque sí
y porque entre ambas
no puede haber otra cosa.

jueves, 21 de febrero de 2019

Poema IX

Hemos perdido la ternura,
como quien abre la mano
en un descuido.
La perdimos y ahora
no sabemos qué hacer en esta intemperie.
¿Podremos recuperar
la ceremonia risueña
en la que dábamos vida plena
a esa hermana encantada?
¿O tendremos que adosarnos
esta nueva ausencia
que da cabida al miedo
y nos ofrece a un tiempo
la desconfianza
y la coraza?
Similar sensación
a la del olvido,
si quizás el olvido
en vez de apatía
fuera una sensación:
ignoramos dónde, por qué y cómo.
Ignoramos el desconocimiento
hasta bien metido el temor
en la sangre y en el hueso.
Un día ya no encontramos estrella,
ni arrullo, ni rito;
sólo una longeva carencia.

Volando salió la ternura
cuando en aquel descuido
abrimos la mano,
cuando dejamos escapar la tibieza,
cuando empezamos
a sostener el miedo.














lunes, 7 de agosto de 2017

Poema VIII

Como una sombra inevitable
a la caída del sol,
una tristeza viene sin que la llame.
Habita los rincones,
la última luz
y el regazo vacío del invierno.
¿No debería irse sin que la eche?
¿No es así el dicho
aplicado a personas ingratas
que primero se van
y después vuelven?
La misma sombra,
como un animal perseguido,
se agazapa ahora hasta desaparecer
casi por completo.
Y a mí me queda por lo menos
una duda:
dónde y cómo
podría recomenzar el ciclo,
si a la tarde siguiente
o a la otra,
si es que fuera verdaderamente un ciclo,
si es que al irse sin que la eche
la tristeza,  quiera volver sin que la evoque.
Eso, si no la despido de una buena vez
y pego un portazo tras ella
para que en su recuerdo
sólo quede el temblor en los dinteles
que le aclare que para nada
es bienvenida.

Pero también me queda
por lo menos una certeza:
no puedo eludir
el atardecer, ni las sombras,
ni la temperatura de la soledad.
Entonces, abrazo un ratito
al animal furtivo
y como a una de mis gatas
lo acaricio,
cierro los ojos y le hablo:
"no te digo nada,
vos ya sabés qué hacer".

miércoles, 16 de noviembre de 2016

martes, 19 de abril de 2016

Poema VI

Hay un endriago que recorre
el borde de mis sueños.

Me habla al oído
y su murmullo se me pega
como la mosca que aletea
atrapada en la tela.

Y es temblor constante,
como de agua besada
por el viento,
el que atraviesa mi cuerpo.

Papel de seda mojado
por la lluvia,
¿cuánto más vulnerable
puedo ser
en la noche fatal
del día dormido?

¿Por qué ese monstruo
elige dañar
mi ocasión de subir
a la barca?

Me quita el remo
y me muestra desde la orilla
cómo es capaz de hundirlo
en la arena.

¿En cuántos susurros más
tendré que estremecer
el canto que lo aleje
para siempre?


miércoles, 23 de marzo de 2016

Poema V

decimos siempre
decimos todo
decimos mañana
como si tuviéramos asegurados
sobre el imperecedero mantel
los panes de cada día

traficamos con la palabra absoluta
categórica
al final de las frases
como si alcanzara
para confiar en las promesas
que hacemos a las apuradas
e impunemente

abrazamos las promesas
en medio de la mera
oscilación

caminamos sorteando grietas
del tamaño de nuestro zapato

no decimos
no queremos decir
que son más las veces
que estaremos ausentes
o en silencio
con la soledad como broquel
para anticiparnos desafiantes
al agudo desamparo

no decimos no queremos decir
que por insólito
y exagerado que parezca
la única certeza que tenemos
es el mantel

lunes, 29 de febrero de 2016

Poema IV

Abrazar la añoranza
para mitigar el naufragio.
En un instante nocturno
acudir al borde,
al desembarco,
a la celebración,
a la permanencia en tierra firme,
y, con renovada sed,
a otra búsqueda impaciente
de estrella, viento y río.

Y estremecerse
tanto en los sismos
como en la levedad del pulso,
en los torrentes
como en la gota que desanda
la piel.

Ahora lo sabemos:
los bosques,
los aullidos, el desierto
y el desconcierto mudo,
pueden ser fragmentos
de la misma tela,
mojadura de la misma agua,
arena de la misma orilla.

Necesitamos de este resonar*
mientras nos hacemos
en silencio
las preguntas.

Si hasta el frágil roce del sueño
parece réplica
de lo que aún
no hemos tenido tiempo
de pronunciar. 


*Auquinco.

domingo, 24 de agosto de 2014

Poema III

Intento sumergirme
blandamente
en la ausencia
                             total
                                          de sombras.
Instante preciso
de llegarme,
de mirarme...

quizás también
me perdone.

El día fue un ir y venir,
un eludir el brocal,
un caminar en círculos
tentando al abismo.

Certeza de que no fue éste
el único  toque de queda,
ruido encandilante,
en el descenso.

¿Me pasó
una vez,
dos veces,
o siete veces...?


Desde el fondo,
ahora,
con el frío subiendo
desde mis pies fangosos
miro hacia donde presiento,
está la roldana.

domingo, 26 de enero de 2014

Poema II

un soldadito arrodillado
con un arma en una mano
y una pala en la otra
un pedazo de tela negra
hecha jirones
una moneda de diez centavos
del año dos mil cinco
un avión pequeño
de plástico
con las alas destruidas
y sin cola
dos centímetros de cable
color blanco
un centímetro de cable
color celeste
un hueso caracú
un carozo de durazno
un trozo de azulejo
también blanco
el borde de un plato
de loza
una tuerca oxidada
pedacitos de bolsas
de residuos

elementos encontrados
mientras arreglo
el que ahora es mi jardín
a medida avanza la orquesta
de los domingos
y voy haciendo surcos
colocando gajos
sembrando
y preparando el suelo
para enterrar también
uno que otro
fragmento de mí

domingo, 29 de septiembre de 2013

Poema I

No es fácil cerrar la puerta
deslizarse indolente
ante el desafío del viento
que corta la cara
evitar los tarascones de la noche
el frío que agrieta los labios
e interrumpe  las cicatrices
saltear lo feo
lo tosco
atravesar el camino pantanoso

No es fácil "entrar"
y cerrar la puerta