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...o këmamëll, voz del mapudungún: "corazón del árbol", el centro, el meollo...

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lunes, 18 de mayo de 2026

Indicios




El video muestra un árbol

pero se escucha un pájaro

El video muestra una calle transitada

pero se escucha una sirena de bomberos

El video muestra mis manos

pero se escucha tu voz


16/04/26

miércoles, 1 de abril de 2026

El día después del último día

No es cosa de estudiantes secundarios 

ni una paradoja mal construída 

Tampoco un juego absurdo de palabras 

Hubo última función ayer 

y la sensación es confusa 

Sonetos encendidos se despide 

pero tal vez no se apague 

O tal vez se apague pero no se olvide 

O finalmente se olvide 


San Miguel de Tucumán, 21 de marzo de 2026


Sin embargo...

Catorce fotos dicen que es soneto









Un desencuentro es también un encuentro







Fotos Tolhuin en La Caracola~Casa Atelier


jueves, 9 de octubre de 2025

Avistaje

Hoy tengo un largo trinar, un vuelo y más de un revuelo; unos cerros bajitos y nubes proféticas por encima de mi cabeza.

Hoy tengo la esperanza del croar de ranas por las noches.
Hoy asoma otra vez la liebre que parece tomar confianza pero es liebre y se vuelve al pastizal.
Hoy hay un camino sombreado que recibirá mis plegarias.

Mi cuerpo y mi alma, permeables a sucesos naturales, me hablan a través de mis articulaciones, las mismas que a diario tienen algo para reclamar hoy me dicen "es por ahí" y me señalan el camino de ripio poco transitado.

No es poesía romántica, en verdad tengo los pies sobre la tierra.

Foto Tolhuin en Complejo Araí~Los teros y Belisario~V. Ventana

carpinteros jilgueros chingolos benteveos calandrias chimangos golondrinas 
zorzales patagónicos teros cabecitas negras mixtos palomas gorriones horneros 
todos en la misma mañana del cuatro de octubre en Villa Ventana 
y escrito por Patricia Morante en el cuaderno que lleva al cardenal amarillo
en tapa y contratapa

 

viernes, 25 de julio de 2025

Sobresaltos

Las que mejor duermen de noche

son mis manos. Duermen de verdad.

Yo no las dejo. Les ordeno hacer ejercicios

de todo tipo para mantenerlas activas.

Me da miedo que un día 

no vuelvan de tan profundo sueño 

o, en el peor de los casos, 

que se mueran antes que yo.


Esta trenza como un río subterráneo

Me reencontré con una foto desenfocada y para nada justa con el momento mágico y hermoso que pretendía atrapar. 

Myrian había empezado a despedirse y en mi afán de hacerle un homenaje y tratar de despedirme también, emprendí una búsqueda de imágenes. Aparecieron entre ellas la cabeza de Lucía y las manos trenzadoras de Miryan. Un gesto simple y bello sobre el que había querido escribir y para el que entonces no había encontrado palabras.

En medio de la lectura actual de "Esta herida llena de peces", novela de Lorena Salazar Masso, un episodio me conmovió más que otros y me llevó de nuevo a la foto, al ritual, al gesto.

La historia de ese tremendo libro, la de la búsqueda para llegar a él y la de las emociones durante la lectura se fueron trenzando en mí como si alguien empezara por acariciar mi cabeza, dividir mi pelo y, con hebras escasas y descoloridas, escribir la poesía más abundante y bella. 

Como escuchar la voz de Myrian mientras me trenza/ nos trenza y que la foto en el corazón sea de las más nítidas, justas y sonrientes.

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"Las costumbres simples permanecen: nadar en el río, cocinar arroz (...) o trenzar a una vecina. Las trenzas unen a la dueña del pelo y a quien lo trenza en una complicidad íntima; la trenzada deja ver sus raíces, se arrodilla ante otra para que disponga de su fuerza y encanto. La trenzadora es responsable de crear caminos, ríos, salidas en el pelo de la otra, unida a todas las mujeres que han sido trenzadas en la historia". Lorena Salazar Masso en Esta herida llena de peces. (Concreto. Pág 40)

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Patricia Morante

https://www.eltiempo.com/mas-contenido/la-historia-del-atrato-el-tercer-rio-del-mundo-catalogado-como-un-sujeto-de-derechos-3363180

viernes, 4 de julio de 2025

εννέα συλλαβή

No hay más invierno que este invierno

No hay más ausencia que la tuya

martes, 17 de junio de 2025

Poema XVIII o Epígrafes II

Mañana desapacible. Mi calle. Mi barrio. Hoy.

Palo borracho desprendiendo su algodón

Bignonia anaranjada luciendo la esquina

Aguaribay curalotodo

Fitito pintado como yema de huevo

Jardín en la vereda con achiras rojas

Ginkgo biloba amarilleando a pleno

Hornero con el pico en el barro

Huevitos de gallo para completar el desayuno

Antes, mucho antes, mis pies atravesando el umbral de la puerta

Maravillas que sostienen la vida y los recuerdos

Hoy

En mi barrio 

En mi calle

En la mañana desapacible

miércoles, 11 de junio de 2025

Milo, Milo





Te amo para siempre gatito mío que hoy te fuiste de viaje. Eras, como suele decirse, más bueno que el pan, por eso te pusimos Milonguita. Después, claro, nació el apócope~apodo y además, repetido.



Llegaste chiquito en mayo de 2022, lleno de parásitos y con hábitos más bien perrunos. Tardaste un montón en curarte. Y desde que entraste a esta casa no dejaste de ronronear. Nos veías y ya empezabas. Eras amigo de las siete gatas y los otros tres gatos. No te encontraban si querían pelearte, por el contrario, creo que te buscaban para dormir, sobre todo los días de frío.

Soportaste mis lecturas en enfática voz alta en un período muy difícil de mi vida. Pero, claro, tus ronroneos me cambiaban el ánimo y me ayudaban a "desatar a la mujer fuerte".

No sé qué te pasó hoy, el Colo me avisó que estabas debajo de la camita. No puedo dejar de llorarte.

Un día te voy a escribir algo más bonito porque bonita es la historia desde que apareciste en mi vida. Ahora solo me urge desahogarme, por eso miro las mil fotos que te saqué, por eso te agradezco todo lo que me enseñaste.

lunes, 5 de mayo de 2025

Por amor, que no por espanto


 

Tuve de la vida el gran regalo de conocer a Myrian Genisans y de ella la enorme generosidad de sus abrazos, sus palabras, sus propuestas. Hoy no tengo consuelo pero me desahogo un poco escribiendo mientras recopilo las fotos que le tomé y las que tomé gracias a ella.

domingo, 4 de mayo de 2025

Myrian

                                               

















tus manos, tu mirada            

tu trenza, hermana                                                                    

tu barro esencial       

tu canción

tu palabra

tu batalla

tu fuerza

tu amor

tu grito

tu sed                      

todo

todo

todo

en 

en

todo

todo

todo

tu paz

tu arte

tu vuelo

tu tierra

tu huella

tu sonrisa

tu docencia

tu sueño esencial

tu trenza, hermana

tus manos, tu mirada

miércoles, 5 de febrero de 2025

Elías

Todos los días pienso en él. Nunca una ausencia estuvo tan presente. A veces es una paz absoluta; otras, dolor, en diferentes grados e intensidades.

Tengo un recurso que uso para transformar el malestar o la tristeza en algo creativo. Aunque a veces no hay nada que me haga salir de las profundidades y permanezco allí por tiempo indefinido.

Me aferro a frases y gestos que recuerdo de él, recuerdos de tiempos amorosos para poder vivir este presente.

Un día, mientras miraba las macetas que se balanceaban dijo: "los jardines colgantes de Pata" y se rio. Le quedó ese nombre a ese sector del alero. Y a partir de sus palabras y gestos de cuando el amor se sentía entre nosotros trato de mantener la belleza como la de un espacio sagrado, lleno de vida. Imito o transmito esas palabras a otros sectores, me armo rincones, les pongo nombre. Clasifico, siembro, reciclo, trasplanto, composto. Cuido más que nunca el jardín a partir de su ausencia. Así creo que lo traigo, lo abrazo, nos reímos.

Cuando paso por la pared despintada que quedó detrás de un montón de plantas evoco el juego que hicimos una vez, el de buscar personajes e historias entre el deterioro de la pintura. Habíamos estado horas de frente a la pared descubriendo figuras.

El fondo de mi casa, el afuera, quedó dividido de la siguiente manera gracias a mi hijo:

  1. Los jardines colgantes de pata 
  2. La pequeña galería con estantes
  3. Sector Santa Rita
  4. Parrilla
  5. El patio que además tiene subdivisiones: Cartel de venta/Las plantas y el termotanque/Los palets/La pared despintada/La piletita/La tabla de planchar de hadas y duendes/Otros personajes
  6. Terraza que contiene dos sectores cielo abierto y latitas en la pared.

(Este borrador empezó a escribirse el 8 de enero de 2025 y continuó el 5 de febrero...)

martes, 28 de enero de 2025

Minini amasa en el aire


 éste es Minini,
gatito tilcareño
pura ternura.


por la ventana
o tal vez por la puerta
nos llama y llama.



entra a la casa
y arriba de la mesa
sube y se planta



linda presencia
tal vez nos conocemos
de otras vidas



un ronroneo
fregada y cabezazo
después lavarse


entra a la noche:
"¿la ventanita abierta?
¡dejaron pan!"





te quiero mucho 
gatito barrilete 
vení a amasarme




miércoles, 8 de enero de 2025

Rescates

 






Cuatro

CONTAR LOS CUARENTA
Inventario tipológico-literario de bancos, asientos y posatrastes del Parque Centenario 9 de Julio (San Miguel de Tucumán, República Argentina)
¿Cuándo fue la última vez que te sentaste en el banco de una plaza? ¿Te acordás de alguna historia vivida a partir del acto de posar tu humanidad en uno de ellos? ¿Pensaste alguna vez cuántos tipos de bancos y asientos hay en una plaza o parque según su material, diseño, color y textura?
En el Parque 9 de Julio, situado al este de San Miguel de Tucumán, ellos no sólo se nos presentan en una gran variedad, sino también nos despiertan la inspiración para escribir historias. Ésta es la cuarta.

A veces me siento solo, es cierto. Bullicio a mi alrededor en horas de la tarde no significa buena compañía. No sé si estoy viejo o qué pero últimamente los ruidos me espantan más que nunca. Cuando tenía vida el árbol atraía tantas otras vidas que era un regocijo estar en este rincón del parque, pero desde que lo talaron hasta la tierra a su alrededor se resecó, y la verdad es que a veces da un poco de tristeza ver cómo se transformó el paisaje con la ausencia de ramas, de nidos, de trinos. Para colmo hace tiempo que no nos acaricia la lluvia, tanto, que no hay barrito donde dejar huellas. Y no lo digo sólo yo sino también algunas voces que andan por acá.
Por ahora me sigo reconfortando cuando miro los atardeceres, estoy todos los días de cara al oeste, firme sobre mis patitas, dándole mi espalda marrón a las aguas turbias del lago. Ése es el momento más esperado, cuando se ven los rayos de sol entre los árboles lejanos. Parece un espectáculo ¡pero es tan natural! Además, hermoso y nostálgico, no sé cómo expresarlo. A veces con las últimas luces se dibujan figuras en el pasto que me recuerdan otras épocas y me dan ganas de cantar o hacer un gorjeo al menos, pero aunque me esfuerce no puedo.
Por suerte me fue dado escuchar. Sí, aunque no lo crean. Yo y mis congéneres de este parque podemos escuchar todo: conversaciones, discusiones, pregones. Y cuando digo "congéneres" también me refiero a lo que quedó del viejo árbol que ahora sirve como asiento o plataforma o posahorneros. Un árbol que fue sombra, casa, refugio, amigo, no pierde la memoria ni su capacidad de escuchar.
Mi mayor felicidad es la presencia del hornero: todas las tardes, paradito en lo que queda del árbol que tal vez lo cobijó, mira y se regocija igual que yo, sólo que él sí suelta con sus trinos la oración de la tarde. 

domingo, 5 de enero de 2025

Poema XVII

Leo un poema en voz alta

cada mañana al despertar,

antes del desayuno

antes de la pastilla obligatoria,

incluso antes de revisar el móvil.


Un poema.

Saboreo sus palabras.

Remoloneo en la voz.

Con las manos entumecidas

acaricio sus páginas.


No importa la autoría 

ni el tópico ni el estilo.


Poema, 

belleza nuestra de cada día, 

dánosla hoy.

viernes, 20 de diciembre de 2024

El costurero. Primer cajón.

I Costureros de viaje o multiplicación de los hilos.


Uno es reliquia y otro, pura nostalgia.

Caja de chocolates "Día de los enamorados", éste;

monedero dorado de la abuela, aquel.

Hay un tercero de vida ambulante y constante.

Lata mediana de caramelos intervenida,

y con cambio de contenido.

Agujas de ojos grandes, como las mujeres de Mastretta.

Hilos de bordar de colores, texturas, grosores 

y edades diversas donde también viven los ancestros.

Alfiletero hecho de esponja en desuso forrada en tela.

Tijera plegable made in China.

Enhebrador. Dedal. 


Sale algunos domingos rumbo a Plaza Irlanda

(colectivo~ tren~ caminata)

y se abre al encuentro de telas, bastidores, 

charlas y canciones.

Se despliega como otros sobre la mesa larga,

se integra, se pierde por momentos

bajo la sombra del gigante amigo

o la caricia de la bandera comunitaria.

Las telas dicen, piden y reclaman:

justicia, un espacio de memoria,

que el dolor se transforme en lucha;

y las agujas que suben y bajan,

labran las historias.


El costurerito o bordaderito

entre semana sale al jardín

del fondo de la casa.

Aunque la mesa es pequeña y la soledad, grande,

igual se destapa 

y en medio del amoroso desorden 

que trajo de la plaza 

y, a pesar de los hilos ya usados,

revela  que se volvió

con muchas hebras de más

y con gran deseo

de seguir contando hasta el próximo abrazo

en Caballito.

Las telas dicen, piden, reclaman.


Manos compañeras bordan bandera 
comunitaria
El bordaderito
Fotos Tolhuin

                                        

Patricia Morante

20 de diciembre de 2024

Escritura a partir de: El costurero. Mayo 2024 y de los encuentros Bordando historias, propuestos por la 
Próximo encuentro: 26 de enero