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...o këmamëll, voz del mapudungún: "corazón del árbol", el centro, el meollo...

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domingo, 7 de abril de 2024

Tejer la ronda

En 2024 se cumplen 100 años de la edición del poemario Ternura de Gabriela Mistral. 

La obra tiene una particularidad insustituible. En ella, Mistral ha querido hacer una poesía escolar nueva que no por ser escolar deje de ser poesía; más delicada que cualquier otra, más honda e impregnada de cosas del corazón. Canciones de cuna, rondas, jugarretas, cuenta-mundos, arrullos, arrorrós ponen aquí en vigencia soñadora, el hablar y el cantar propios del alma infantil. (quelibroleo.com)

Hoy, en el día de su natalicio va este homenaje a una autora cuyos poemas~canciones aún recitábamos de niñas en los '70.



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 Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, Gabriela Mistral (en honor a dos de sus poetas favoritos: Gabriele D'Annunzio y Fréderic Mistral), nace en 1889 en Monte Grande, capital de la provincia de Elqui, al norte de Chile. Es hija de Petronila Alcayaga Rojas y de Juan Jerónimo Godoy Villanueva. Su padre era profesor y poeta y, pese a que abandonó el hogar cuando la niña tenía solamente trece años, ella lo reconoce como una figura que la inspiró a dedicarse a la poesía.

A los quince años, comienza a trabajar como maestra, a publicar sus primeros escritos en periódicos de la zona, y a colaborar en la revista literaria Elegancias, dirigida por Rubén Darío. En 1910, comienza un recorrido por diferentes escuelas rurales de todo Chile.

En 1914, gana el concurso literario de los Juegos Florales de Santiago con sus Sonetos de la muerte, una serie de tres sonetos que, tal como lo indica el título, tienen a la muerte como tema central. La obtención de este premio le da un gran reconocimiento a nivel nacional.

En 1922, tras once años de trabajar como maestra rural en su país natal, Mistral es contratada por el gobierno de México, por petición del ministro de educación, el famoso escritor y educador José Vasconcelos, quien estaba llevando a cabo en su país una gran reforma educativa. Ese mismo año, se publica en Nueva York su primera obra: Desolación.

Entre los años 1922 y 1923 mientras residía en México Gabriela Mistral escribió un conjunto de textos dedicados a San Francisco de Asís. Parte de estos poemas aparecieron publicados en el diario El Mercurio y en la revista mexicana Falange. En 1965, ocho años después de la muerte de la poeta, la Editorial del Pacífico publicó algunos de estos poemas bajo el título Motivos de San Francisco, cuya selección estuvo a cargo de César Díaz-Muñoz Cormatches.

 Los poemas de Motivos de San Francisco se encuentran escritos en prosa, género cultivado con gran afición por Gabriela Mistral. Un rasgo distintivo de su prosa poética fue que usualmente adquirieron forma y estilo de una oración religiosa, aun cuando no se abordaran directamente temáticas de aquel tipo.°°°

 Los escritos de Mistral dedicados a retratar la obra de San Francisco de Asís han sido considerados como únicos por su belleza y originalidad. Motivos de San Francisco deslumbra por el hondo sentido religioso de Gabriela Mistral, el mismo que caracterizó su propia vida al punto que luego de su muerte fue enterrada con el hábito franciscano. (memoriachilena.gob.cll ) 

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Tras vivir dos años en México, consagrada a su tarea de educadora y poeta, y rodeada por una gran cantidad de intelectuales, Mistral viaja rumbo a Europa. Allí, en 1924, publica su segunda obra poética: Ternura. Tras recorrer el viejo continente y pasar por Estados Unidos, Gabriela regresa a Chile. Sin embargo, la situación política que se vive en su país natal es muy tensa, lo que la obliga a partir de nuevo rumbo a Europa. Allí, ocupa el cargo de secretaria en una sección de la Liga de las Naciones.

A partir de entonces, comienza a vivir viajando por diferentes países y ejerciendo distintos cargos, generalmente relacionados con la educación. Empieza a ser reconocida mundialmente tanto por su poesía como por su labor como educadora. En 1938, se publica en Buenos Aires su tercera obra poética: Tala. (El nombre con el que Gabriela Mistral titula el poemario obedece a una palabra utilizada en la Teosofía –a la que la autora se acercó en muchos momentos– que significa lugar, superficie, terreno, suelo, llanura, fondo, estado o condición).

En 1945, Mistral recibe el Premio Nobel como distinción a su obra lírica, que se ha convertido en un símbolo de las aspiraciones idealistas. Es la primera poeta latinoamericana en recibir el premio con cuyo dinero  se compra una casa en Santa Bárbara, Estados Unidos. Allí conoce a Doris Dana, una escritora estadounidense con la que viviría hasta el final de sus días.

En 1953, es nombrada cónsul de Nueva York y delegada de la Asamblea General de Naciones Unidas. En 1954 publica su cuarta y última obra, exceptuando las obras póstumas: Lagar. Ese mismo año es invitada a Chile por el gobierno de Carlos Ibañez del Campo y recibida con honores.

En 1957, Mistral, afectada por múltiples enfermedades, muere en Nueva York.

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En el siguiente enlace, además de encontrar más información, se pueden descargar las dos ediciones de Ternura, la de 1924 que inspiró este homenaje, y la de 1945 formada por 96 poemas, es decir, cincuenta poemas más que el libro de 1924, agrupados en siete secciones: "Canciones de cuna", "Rondas", "La Desviadora", "Jugarretas", "Cuenta-mundo", "Casi escolares" y "Cuentos".

https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-100846.html?fbclid=IwAR03ckwl51atZK078AYDga2M7spzXoIKVbey7PdS7oNWSt3WU0UBlnPiOYI_aem_AXTUsspI64eNUYL8x5KXIPCMbTj0N5igCkqfSIBgfdabo3vSUPyjiytdCgehDw3Ik7evhcIjIRsKfldi3mWeBwPT#:~:text=Esta%20edici%C3%B3n%20estuvo%20%22formada%20por,escolares%22%20y%20%22Cuentos%22



 

sábado, 4 de febrero de 2012

Otro andén.



Estoy en el Paseo de la Vida, a un costado de la estación Caballito.
Es un espacio cercado, enrejado, en el que hoy corre una brisa bastante agradable como para ser las tres de la tarde de un verano caluroso por de más.
Cada diez o quince minutos el sonido de una campanilla anticipa la llegada de un tren que parece arremeter contra la tierra.
A mi alrededor hay una buena legión de zorzales que dialogan mientras hunden el pico en la tierra húmeda que les dejó el cuidador.
Me encuentro sentada en un banco verde oscuro y me acuerdo de mi abuelo que había pintado así la pared de su cocina, es decir, de "verde del ferrocarril", como lo llamaba.
No muy lejos se despierta un taladro y, un poco más allá, el tránsito.
Estoy debajo de una pérgola. La sombra de las glicinas me protegen del sol estival. De vez en cuando cambio de ubicación para que el sol estival me proteja de las sombras.
Llegué a esta ciudad para buscar un libro que encontré gracias a las herramientas de la tecnología actual. Una obra de Gabriela Mistral, "Motivos de San Francisco", para regalar a un amigo.
Terminé de leerlo ahora mismo y por eso estoy escribiendo, porque me ha parecido que las rosas que nombra la poeta chilena coinciden con las de la plaza.

Mientras miro en diagonal cómo alguien duerme la siesta, a mis pies, unas palomas esperan que les convide de mi manzana.
Exactamente seis edificios, uno al ladito del otro, interrumpen el cielo diáfano.
Me pregunto por la fundación de este paseo, por su nombre. Puedo deducir que el espacio perteneció al ferrocarril. Recorro un poco el lugar y hallo la respuesta.

Ahora estoy en otro banco y miro hacia las vías escuchando el tren que parece chocar contra los rieles. Frena. Un gran número de pasajeros apresurados desciende y se desparrama para volver a formar una hilera que los conduce hacia la única salida posible.
Hay dos "Santa Rita" que enmarcan la escena que veo detrás de la reja, y, de este lado, en medio de ellas diviso una placa que me ofrece la información buscada...

El sitio como paseo existe desde 2001 en homenaje al doctor René Favaloro.
Pienso un largo rato y me cuesta seguir escribiendo. Me invaden preguntas y paradojas que parecen no tener que ver con la inauguración de la plaza.

Entonces vuelvo a reflexionar sobre la lectura de Gabriela Mistral y "el Loco de Asís"...



En el homenaje, los zorzales y la Santa Rita se celebra el ciclo de la vida.


PASEO DE LA VIDA

Homenaje al
Doctor RENÉ FAVALORO
12-7-1923.........29-7-2000

Escrito y fotografiado el 13 de enero de 2012.