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...o këmamëll, voz del mapudungún: "corazón del árbol", el centro, el meollo...

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martes, 28 de abril de 2026

Los hilos de la noche~ Poemas en escena. Resumen de lo imposible.


Ahora que lo pienso y que ya lo hicimos, es imposible no asociar el libro de poemas de Ana María Oddo con la magia del teatro. 





Imposible no asociar los hilos con el bordado



Imposible no asociar la noche con los gatos



Imposible no asociar la poesía con el disfrute pleno


Imposible no asociar la poesía con la música y los ritos





El colmo de lo imposible:
no asociar los HILOS DE LA NOCHE con el amor



viernes, 25 de julio de 2025

Esta trenza como un río subterráneo

Me reencontré con una foto desenfocada y para nada justa con el momento mágico y hermoso que pretendía atrapar. 

Myrian había empezado a despedirse y en mi afán de hacerle un homenaje y tratar de despedirme también, emprendí una búsqueda de imágenes. Aparecieron entre ellas la cabeza de Lucía y las manos trenzadoras de Miryan. Un gesto simple y bello sobre el que había querido escribir y para el que entonces no había encontrado palabras.

En medio de la lectura actual de "Esta herida llena de peces", novela de Lorena Salazar Masso, un episodio me conmovió más que otros y me llevó de nuevo a la foto, al ritual, al gesto.

La historia de ese tremendo libro, la de la búsqueda para llegar a él y la de las emociones durante la lectura se fueron trenzando en mí como si alguien empezara por acariciar mi cabeza, dividir mi pelo y, con hebras escasas y descoloridas, escribir la poesía más abundante y bella. 

Como escuchar la voz de Myrian mientras me trenza/ nos trenza y que la foto en el corazón sea de las más nítidas, justas y sonrientes.

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"Las costumbres simples permanecen: nadar en el río, cocinar arroz (...) o trenzar a una vecina. Las trenzas unen a la dueña del pelo y a quien lo trenza en una complicidad íntima; la trenzada deja ver sus raíces, se arrodilla ante otra para que disponga de su fuerza y encanto. La trenzadora es responsable de crear caminos, ríos, salidas en el pelo de la otra, unida a todas las mujeres que han sido trenzadas en la historia". Lorena Salazar Masso en Esta herida llena de peces. (Concreto. Pág 40)

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Patricia Morante

https://www.eltiempo.com/mas-contenido/la-historia-del-atrato-el-tercer-rio-del-mundo-catalogado-como-un-sujeto-de-derechos-3363180

domingo, 18 de agosto de 2024

José de San Martín

 En el libro "Madres de próceres. Partos que hicieron la historia" de Karina Bonifatti cuyo capítulo dedicado a Rosa Guarú y Gregoria Matorras me leyeron por teléfono, se dice que José de San Martín "... remendaba su ropa y sus zapatos, cosía personalmente los botones de su camisa. Si la mesa de su despacho cojeaba, no compraba otra: le ponía dos patas nuevas. En esto gastó una vez 2 pesos y 4 reales...".

Además, le gustaban las flores y, según los registros de la época, había comprado macetas con marimonias


jueves, 24 de noviembre de 2016

Derecho al infierno.

"no tengo esperanza
me invento una 
                  cada día
para que viva
la locura"
 
a veces espero 
en la quietud perturbadora 
del estanque 
en la herida de la tarde 
en las aspas de la medianoche 
en el ojo cerrado de la luna 
en el cielo recortado 
de noviembre 
en los pliegues vespertinos del anhelo 
en los recovecos inusitados 
de la penumbra 
alegre y sencillamente espero

en el deseo plantígrado 
de la tierra húmeda 
en la inquietante soledad del cenit 
en el nombre y la pregunta desvestidos 
en los bordes difusos del desconcierto 
en el rito incesante de la palabra
en los sinuosos escondites 
de la plenitud 
en el halo ceremonial 
del silencio 
inesperada y claramente espero

en el sueño simulado de lo montaraz 
en el sabor oscuro 
de lo incierto 
en el rasguño avizor del alba 
en el secreto hundido 
de la muerte 
en la lluvia vital del sauce 
en la antesala del salto al vacío 
en el febril anuncio 
de la siesta 
ahogada y profundamente espero

en el umbral del desvelo insoslayable 
en el vasto río de la evocación 
en la languidez 
de los párpados 
en la parsimonia de la última luz 
en el fulgor sereno de las hojas 
en la sombra prestada 
del paraíso 
en el instante abrasador 
de la respiración contenida 
audaz e impetuosamente espero

miércoles, 15 de octubre de 2014

Libertad.

A los infinitos amantes que ella, libertad, tiene.

Las palabras se me deslizan cada vez que te pienso. 
Viajan hacia una laguna sin riberas.
Y allí, entre escamas rozando la piel,  
sumergida hasta la cintura,
me encuentro con mi red tratando de alcanzarlas.
... sólo unas pocas que me desaten 
de este naufragio empantanado, 
de esta especie de combate con la nostalgia, 
de este presagio de sinrazones.

Las sílabas burbujean en el barro.
Entonces, aparece la tabla, 
la deseada por cualquier ser húmedamente perdido.
Pero tan lejana está... 
Apenas, un chapoteo susurrante, una monotonía en el horizonte. 

Vuelvo a ser insalvable.

Las voces emergen. Se me escurren entre los dedos, 
salen en confuso aleteo.
Parpadeo letras, intento un grito que se ahoga.

En el azul, las frases, la música y otros colores y sabores se conjuran.

Descubro que puedo paladear: los labios la pronuncian.
Y, al fin, mis pies acarician la orilla.


[De "Rojos pájaros al aire". 2011]

 




Foto Dafne en Laguna Don Tomás. Santa Rosa, La Pampa.