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miércoles, 25 de diciembre de 2024
Carteles artivistas
lunes, 23 de septiembre de 2024
Formas
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| Fotos Tolhuin ~Equinoccio |
Si de pronto, inesperadamente, sientes alegría, no dudes.
Entrégate a ella.
Hay muchas vidas y pueblos enteros destruidos, o a punto de serlo.
No somos sabios, y pocas veces somos bondadosos.
Igual, la vida tiene aún algunas posibilidades.
Quizás esta sea su forma de luchar,
que algunas veces pase algo mejor que todas las riquezas y que todo el poder en el mundo.
Puede ser cualquier cosa,
pero seguramente lo notarás en el instante en el que el amor comienza.
Al menos, es lo más habitual.
De todos modos, no temas a su abundancia.
La alegría no está hecha para ser una migaja.
Traducción: Fabiana Fondevila
jueves, 25 de enero de 2024
Historia breve
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| Foto Héctor Bottai en Laguna del Diario, Maldonado, Uruguay |
Lecturas y sábanas;
atardeceres y lluvias torrentosas;
regalos y desapegos; vinos y desencuentros.
Lapso de mar arrebatado al principio
y de quietud lacustre con sol al oeste
y luna al este en el final.
Después, inútil búsqueda
de palabra en sintonía con el adiós.
Sin saberlo entonces
lo último convivido había sido esa balsa.
La memoria insistió y hostigó largamente:
belleza oscura del chajá
sobre el palo hundido en el barro,
coro improvisado de aves
mientras en el espejo de agua
ya sólo vigilanteaba la luna.
Y un señalador sin libro
encuentra descanso hoy
en una página favorita sin marcar.
Reunión de los objetos y poemas
que han quedado.
domingo, 14 de enero de 2024
martes, 2 de enero de 2024
Instrucciones para mentir lindo
Para esta actividad se necesitará un jardín o un patio con plantas, una manguera, una canilla de la que extraer agua y (optativo) un acople de riego multifunción. Se podrá realizar también con un balde o regadera pero, cabe aclarar, que la calidad de la mentira será superior con una manguera.
Mientras no se produce la real, verdadera, genuina, generosa lluvia, salga a su patio o jardín y comience a hablar, como hace siempre, ni bien atraviese la puerta. Podrá expresarse con las palabras que desee, incluso con vocablos inventados o frases oliveriogirondianas ("el no poslodocosmos de impuros ceros noes que noan noan noan y nooan", por ejemplo). El tono y volumen también quedan a su criterio pero se recomienda que este último crezca paulatinamente. Se sugiere empezar con un murmullo suave e ir en aumento sin llegar al grito desaforado pues la mentira podrá ser descubierta de inmediato.
Mientras se dirige hacia el lugar donde está su manguera e incluso cuando la está conectando a la canilla puede hacer referencia al clima. Decir por ejemplo: "¡Uf, que lorca!, ¡qué día pesado!, ¡cuanto hace que no llueve!", entre otras frases por el estilo. Incluso, dirigirse con las palabras a algunas plantas en particular: "vos, cherry necesitás agua todos los días", "pinchudo, que grueso estás, vos si que la pasás bien", "ay, mami petuña, te me estás arrugando", "qué rica carne gorda por aquí" (mientras le echa un mordisco a una de sus hojas), "Espada de Saint George, con esas flores más que matar al dragón lo vas a enamorar",etc. En este punto es válido usar matices en la voz y sobreactuar un poco. También puede hacer de cuenta que alguna planta entabla un diálogo con usted:-¿qué decís, Nella?... ay, qué loca... ¿que la gata te dijo que iba a llover?... si las gatas no hablan, fantasiosa-. Puede terminar esta parte con una risotada no demasiado estridente.
El siguiente paso será realizar el riego como usted acostumbra, en el orden que prefiera, mientras continúa con la charla, siempre y cuando ésta no le impida concentrarse en la actividad. Llegado este punto es conveniente que coloque su dedo en el orificio de salida de la manguera y mueva rápidamente la mano para abarcar la mayor cantidad posible de plantas. Incluso puede dirigir hacia arriba el chorro para beneficiarse usted misma mientras exclama con un notable cambio de tono y aumento inaudito de volumen: -"se largó", "llueve", "qué bendición", o frases acordes. Si dispone de un acople de riego multifunción la calidad de esa lluvia mentirosa alcanzará el nivel premium. Es importante que sostenga esta actividad por unos cuantos minutos y que se crea su propia mentira para disminuir el riesgo de ser descubierta (disminuir el "riesgo" no así el "riego"), pero no exagere ni sobreactúe demasiado, no se pase de tiempo ni derroche agua, no sea cosa que la manguera termine siendo émula del corazón buchón del cuento de Poe.
Es válido que mientras esa "lluvia" se produce, usted pueda seguir emitiendo palabras: "hola, yuvilinda, acá te esperábamos"; "¿viste, malvoncito, qué fresca está?; "¡ay, salvia de mi vida, cómo bailás bajo las gotas, ¿eh?!"; y otras canciones similares.
Casi sin que se dé cuenta, absorta en el disfrute con todos los sentidos, saldrán las lagartijas desde las grietas, volarán abejas alrededor de la heteropteris glabra, pasará cerca de su cabeza el colibrí con ese zumbido tan característico para buscar agüita entre las hojas y algún que otro insecto pequeño además de flores.
Usted agrandará la sonrisa y no podrá creer que fue una mentira la que la llevó a ese estado, una que no tendrá consecuencias nefastas y que usted le quiso hacer creer a sus plantas y a otras criaturas del jardín cuando en realidad todas ellas son cómplices de una acción gratificante en una tarde calurosa de verano: FINGIR LLUVIA.
martes, 28 de noviembre de 2023
Pablo
martes, 31 de octubre de 2023
Handala
Una presencia en nuestras jornadas de trabajo
Recibimos el significativo regalo de Handala a partir de un encuentro
realizado en la Biblioteca Popular Tupac
Amaru (Castelar - Buenos Aires) con compas del Comité Argentino de
Solidaridad con el Pueblo Palestino en el mes de marzo, en una jornada que se
llamó "Zapalestina" y en el marco de la Semana contra el Apartheid Israelí.
Una oportunidad para movilizar la solidaridad de las organizaciones de base con
la lucha palestina por la libertad, la dignidad, la justicia y para generar
conciencia sobre el apartheid, brutal sistema de colonialismo y limpieza
étnica.
Handala fue creado en 1969 para una historieta por el dibujante
palestino Naji al-Alí nacido en Galilea y asesinado en Londres, famoso por su
crítica política de los regímenes árabes y de Israel, quien dijo acerca de
Handala que nació ya "con diez años y siempre tendrá diez años" (que
es la edad del dibujante cuando dejó su país). "Handala solo crecerá
cuando retorne a Palestina. Las reglas de la naturaleza no se cumplen con él.
Es una excepción, y las cosas solo serán naturales cuando retorne a su tierra"
El nombre Handala proviene de al-handal, una hierba silvestre de Oriente
Medio que tiene un fruto muy amargo pero raíces tan fuertes que le permiten
brotar una y otra vez en el desierto.
Handala es la representación de su propio creador y de quienes sufren la
misma situación que él vivió. Naji al-Alí lo ofreció a los lectores y
rápidamente el personaje saltó de la viñeta, se multiplicó y se convirtió en
símbolo de lucha del pueblo palestino.
Handala llegó a la huerta vecinal de la mano de Rita Abu Ghosh,
coordinadora regional del Comité Nacional Palestino por el BDS (Boicot,
desinversión y sanciones, contra el país sionista y criminal de Israel) quien
nos contó la historia y la situación actual, ambas cargadas de lucha y
resistencia. Maren Mantovani, integrante del comité por BDS y coordinadora de
relaciones internacionales de la campaña "Palestina contra el muro del
apartheid" (Stop the wall), fue la traductora.
Handala nos da la espalda con las manos cruzadas atrás, como se ve en
las fotos, y en esa actitud permanece desde su creación para la contratapa del
diario Kuwaití Al-Siyyasa. Esa postura nos inquieta, nos interpela, nos
compromete.
Handala es memoria, lucha y resistencia, y en su postura nos está
pidiendo algo mientras mira pasar la realidad como lo hizo desde su nacimiento
con diez años.
En la Biblio y en la Huerta queremos tener a Handala siempre cerca para
que nos recuerde y podamos decir a la comunidad que somos un espacio libre de
apartheid, que estamos hermanadxs en la lucha con Palestina y que podemos hacer
algo para que vuelva a su tierra.
#IsraelEstadoGenocida #fueramekorot
https://www.facebook.com/search/posts?q=Handala
https://agenciatierraviva.com.ar/mekorot-en-argentina-las-aguas-bajan-turbias/
miércoles, 11 de octubre de 2023
lunes, 25 de septiembre de 2023
Ojalá que playas, ojalá que dunas, ojalá que rías
Punta marina de la costa atlántica argentina
Extremo sur de la bahía de Samborombón
Extremo norte del cabo San Antonio
Partido de la Costa
Provincia de Bs. As.
Punto sur de la desembocadura del Río de la Plata
Porción estuarial
Mar Argentino en el océano Atlántico.
Playas inundables
Dunas costeras de escasa altura
Depresiones intramedanosas
Pequeñas lagunas de agua salobre, rías, se comunican con el
mar
Estación de descanso y alimentación para los largos viajes de aves migratorias
PUNTA RASA
Y ahí estábamos.
Celebrábamos tanta maravilla.
Admirábamos la creación.
Éramos.
-Si pudieras elegir nacer de nuevo pero transformada en alguna parte o ser de este ecosistema
¿qué te gustaría?
¿ave o pez?
¿duna, playa o ría?
¿grano de arena o costa?
¿gota de agua u océano?
-Me gustaría renacer en esa mujer
que tiene los pies en la arena,
mirando el agua,
admirando las aves,
celebrando los sonidos
junto a su hijo.
lunes, 5 de septiembre de 2022
Guardiana del Humedal
pezuña 'e vaca
martes, 9 de agosto de 2022
"Quién dijo que todo está perdido"/ Epígrafes para Andalgalá
Digo esto porque la palabra coraje me suena muy bien, más que la palabra valentía, y porque la palabra coraje últimamente también está siendo vapuleada. Se dice de funcionarios políticos que tienen coraje pero la verdad es que cuando el funcionario piensa sólo en su bolsillo y no lo que dicen las comunidades, que es lo que generalmente ocurre, no tiene coraje por más megaemprendimiento que inicie o negocie, eso se llama prepotencia. Entonces, una vez más, usemos bien las palabras. Raúl tiene coraje, Ximena tiene coraje, Antonio, Rosa, Aldo, Enzo, Edu, entrevistadores en la foto, tantos otros y otras que ponen el cuerpo todos los días para defender los bienes comunes, tienen coraje. Los funcionarios, repito, tienen prepotencia. No confundamos las actitudes, ni las intenciones, ni las palabras.
Tanto trabajo digno que podrían hacer, tanto coraje que podrían tener y justo van a elegir la violencia y la falta de ética destruyendo el cerro, dejando sin agua un pueblo entero y persiguiendo a sus defensores.
El coraje es de las personas dignas, es amor, es ir con el corazón por delante dando una mano, diciendo la verdad. El coraje es de quienes resisten en la querida Andalgalá.
Patricia Morante.
El video:
https://www.instagram.com/reel/Cgz6mrqlZO1/?utm_source=ig_web_copy_link
sábado, 30 de julio de 2022
El pueblo de la dignidad contra la muerte disfrazada de progreso/ Epígrafes para Andalgalá
Estábamos en Choya, habíamos compartido alimentos, abrazos, bailes, canciones y charlas
como en una auténtica celebración familiar.
Pasamos luego algunas curvas y subidas por una calle de tierra admirando el paisaje con el
cerro guardián a nuestras espaldas, la vegetación y la sencillez de las casas.
A mí, como suele pasarme en los recorridos, todo me traía un recuerdo de la infancia, aunque era la
primera vez que pisaba esas tierras.
Por ejemplo, el patio de los abuelos, cuando vi en los árboles a las gallinas ya dispuestas
a pasar la noche aunque todavía era de día.
O cuando estuvimos con Antonio, recién bajado del cerro donde está resistiendo
el acampe digno de este hermoso pueblo y conversamos con él naturalmente
como si nos cruzáramos con el buen vecino del barrio.
O cuando en una vuelta del camino empezamos a escuchar el atardecer de los pájaros
entremezclado con voces humanas que venían de más lejos y se nos añadió un ingrediente
misterioso a la caminata. Y nos miramos las cuatro de modo cómplice, con la certeza de que,
por más que nos apuráramos, nos perderíamos igual la ronda que provenía de esas voces,
el abrazo comunitario de "hasta la próxima", la última travesura, tal vez, antes de irnos.
Lo cierto es que, desde donde estábamos, nos sumamos alegremente al coro, al canto unánime
de "fuera las mineras" que retumbó hasta el otro lado del río.
Otro día les voy a hablar del río si es que él no se me adelanta como suele hacer con su
voz ancestral de piedra y agua, pero ahora quiero contarles lo último,
aun más maravilloso que el puente del principio.
En la puerta del micro que nos llevaría de vuelta a Andalgalá estaba afirmado Raúl,
otro guardián del cerro que no quería dejar de agradecer y saludar a quienes íbamos subiendo.
Allí nos despidió como quien dice "hasta que volvamos a encontrarnos",
sonriente y luminoso como siempre.
Estábamos en Choya, habíamos compartido alimentos, abrazos, bailes, canciones y charlas como en una auténtica celebración familiar.
Quienes salimos a caminar después, nos encontramos con un puente peatonal, colgante, oscilante, de ingeniería inesperada y maravillosa. Lo cruzamos.
Pasamos luego algunas curvas y subidas por una calle de tierra admirando el paisaje con el cerro guardián a nuestras espaldas, la vegetación y la sencillez de las casas.
A mí, como suele pasarme en los recorridos, todo me traía un recuerdo de la infancia, aunque era la primera vez que pisaba esas tierras.
Por ejemplo, el patio de los abuelos, cuando vi en los árboles a las gallinas ya dispuestas a pasar la noche aunque todavía era de día.
O cuando estuvimos con Antonio, recién bajado del cerro donde está resistiendo el acampe digno de este hermoso pueblo y conversamos con él naturalmente como si nos cruzáramos con el buen vecino del barrio.
O cuando en una vuelta del camino empezamos a escuchar el atardecer de los pájaros entremezclado con voces humanas que venían de más lejos y se nos añadió un ingrediente misterioso a la caminata. Y nos miramos las cuatro de modo cómplice, con la certeza de que, por más que nos apuráramos, nos perderíamos igual la ronda que provenía de esas voces, el abrazo comunitario de "hasta la próxima", la última travesura, tal vez, antes de irnos.
Lo cierto es que, desde donde estábamos, nos sumamos alegremente al coro, al canto unánime de "fuera las mineras" que retumbó hasta el otro lado del río.
Otro día les voy a hablar del río si es que él no se me adelanta como suele hacer con su voz ancestral de piedra y agua, pero ahora quiero contarles lo último, aun más maravilloso que el puente del principio.
En la puerta del micro que nos llevaría de vuelta a Andalgalá estaba afirmado Raúl, otro guardián del cerro que no quería dejar de agradecer y saludar a quienes íbamos subiendo. Allí nos despidió como quien dice "hasta que volvamos a encontrarnos", sonriente y luminoso como siempre.
Patricia Morante.
lunes, 25 de julio de 2022
Ayudame a mirar / Epígrafes para Andalgalá
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| FOTO 1 |
Cuando las vi, interponiéndose entre mi lente y el cerro, de cara a aquella mañana nevada, me acordé del relato de Galeano en el que un niño que no conocía "la mar" lo descubre por fin detrás de los médanos y le pide emocionado a su padre que lo ayude a mirar.
Ese sábado de julio de llegada a Andalgalá volvimos un poco a la niñez ante el espectáculo de la nieve, la belleza, ese recreo exacerbado ante la vista.
Nuestro propósito no era turístico, pero lo fue por algunos momentos. Nos sorprendió gratamente el paisaje. Sin embargo, el "ayudame a mirar" estuvo en las entrañas de la preparación de este viaje y del largo viaje en sí. Estuvo a la vuelta, esa vuelta larga que aún perdura. Porque, no sé si les pasa a ustedes, a mí se me hacen inmensos los regresos, no tanto por las horas que llevan, sino por los tiempos que se van tejiendo entre las hebras de los recuerdos, la intensidad de lo vivido, las intenciones que se encienden aquí y allá. Ése es un paisaje infinito en el corazón para el que también necesitamos otras miradas.
Ayudame a mirar si me dan los números, ayudame a mirar qué hay para llevar que sirva al acampe, ayudame a mirar el recorrido, ayudame a mirar a Enzo, a Edu, a Rosita, a Rita, a Paulina, a Ximena, a Antonio... ayudame a mirar a Raúl que en esta lucha, y no es paradoja, es uno de los que mejor nos ayuda a mirar.
Ayudame a mirar el río seco, ayudame a mirar a tanta altura y con tanto frío el acampe de Choya.
Ayudame a escuchar, a entender, a tejer, a tomar fotos, a comunicar, a escribir poesía.
Ayudame a decir.
(Acá hago una pausa para que vos pienses o escribas tus "ayudame" para esta lucha)
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Ayudame a escuchar no sólo las canciones, pero también las canciones.
Ayudame a mirar no sólo la maravilla, pero también la maravilla.
Porque si en este recorrido no nos empecinamos en alzar la voz por el agua en todos sus estados, el cerro, la vida, el amor, entonces ¿qué estaríamos defendiendo?
Cuando las vi, a Yani y a Mariela, de cara a aquella mañana nevada tuve la intención de chistarles para que se dieran vuelta. Pero, claro, tal vez el epígrafe hubiera sido otro...
Patricia Morante
Andalgalá, 16 de julio de 2022, en contexto de la Caminata 650 por la Vida, en un colectivo que llegó dentro de un colectivo°.
°Delegación Plurinacional y Federal, formada por integrantes de diversas organizaciones y asambleas (en defensa del agua y de la vida, contra la Megaminería contaminante, saqueante, destructiva) viajó en el Che Bondi del 16 al 18 de julio de 2022.
https://www.facebook.com/photo/?fbid=10228417732256665&set=a.2857051593696
viernes, 18 de marzo de 2022
El juego del cordel
Patricia Morante escribe a partir de la muestra COMO EN CASA de Guadalupe Carrizo inaugurada el 4 de marzo de 2022.
Paredes enfrentadas e hilos invisibles que conectan las palabras, problemas que se entretejen, que provienen de una misma matriz y, tal vez, no; pero creemos que sí. Lo que pasa en el Norte pasa en el Sur y, a veces, no; pero casi siempre, sí.
Lo mismo de Este a Oeste y viceversa.
Llegando a El Local, el lugar de la muestra, en La Paternal, ya se lee una vidriera con slogans "esperanzadores". En realidad, nos resultan irónicos, como cualquier frase que pueda decir alguien que hace la plancha en el mar de problemas. Fondo colorido y brillante de glitter, para más datos. Letras grandes, fotografiables desde la vereda de enfrente, más allá de los cuatro carriles de la J. B. Justo.
"Aquí también la Nación crece" y "Una ciudad más disfrutable para todos los vecinos".
Dos reposeras en la vereda también convocan.
Franqueamos la puerta, miramos a un lado y al otro. No sabemos por dónde empezar pero arrancamos.
Guada hace un relevamiento basado en problemáticas y asambleas cuyos integrantes ponen el cuerpo día a día, nadando y, a veces, naufragando en los problemas y buscando la forma de salir a flote, tratando de encontrar la solución, de ser escuchados y de que sean reconocidos los derechos de las personas y de la naturaleza. Y es abrumador, al principio, ver los afiches con tanta información.
Un mapa conceptual a la izquierda. Carteles con letras grandes, carteles con letras pequeñas y flechas que van tejiendo las relaciones entre las problemáticas.
A la derecha, una bandera interminable, que promete agrandarse aún más, tal vez infinitamente, con los nombres de las asambleas que están trabajando, chequeadas cuidadosamente por Guada. Aquí sí está la esperanza, sin comillas ni ironías.
Me gusta de Guada, que invita, que comparte, que presenta una muestra no acabada sino como el principio de algo.
Y me gusta pensar que el poema está en esos hilos invisibles/silenciosos, al principio, que entretejen las paredes enfrentadas de la muestra, por donde creemos que continúa el mapa.
En ese tejido está el intercambio de ideas y opiniones que propone Guada y la pared en la que está fijado el cartel ASAMBLEA PERMANENTE se va conformando en un dibujo que se agranda a lo alto y a lo ancho abarcando casi todo el espacio. Como en las figuras de cuerda, el juego de manos basado en un hilo, o similar, cerrado y anudado formando aros en el que el cordel debe disponerse entre las dos manos que comienzan formando una figura...













































