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...o këmamëll, voz del mapudungún: "corazón del árbol", el centro, el meollo...

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martes, 28 de abril de 2026

Los hilos de la noche~ Poemas en escena. Resumen de lo imposible.


Ahora que lo pienso y que ya lo hicimos, es imposible no asociar el libro de poemas de Ana María Oddo con la magia del teatro. 





Imposible no asociar los hilos con el bordado



Imposible no asociar la noche con los gatos



Imposible no asociar la poesía con el disfrute pleno


Imposible no asociar la poesía con la música y los ritos





El colmo de lo imposible:
no asociar los HILOS DE LA NOCHE con el amor



viernes, 1 de marzo de 2024

Mudanza


He vuelto a casa pero no del todo,
me quedé un poco en los senderos.
Y, entre otras ocupaciones de fuego, 
me hice neófita en el templo floral
del Manzano de Campo.

Rituales de alabanza y gratitud
para atravesar la parte impiadosa 
de los días, 
de las revelaciones,
de mí. 



     
Fotos Tolhuin Ruprechtia Apetela/Manzano de Campo
en Loma Bola/Traslasierra/Córdoba.

                                        

martes, 5 de diciembre de 2023

Perder y ganar

 Llegué tarde. Pero ¿quién me quita lo caminado si para diez segundos de oler jazmines me desvié quince cuadras?

miércoles, 5 de febrero de 2020

∞

¿Cuántas veces más va a salvarme mi gata?

Ahora mismo está echada, 
sin tocarme 
pero lo suficientemente cerca y alerta 
como para acompañarme 
adónde sea que yo decida ir
y echarse 
sin tocarme 
pero lo suficientemente cerca y alerta 
como para acompañarme 
adónde sea que yo decida ir
y echarse 
sin tocarme 
pero lo suficientemente cerca y alerta 
como para acompañarme 
adónde sea que yo decida ir
y echarse 
sin tocarme 
pero lo suficientemente cerca y alerta 
como para acompañarme 
adónde sea que yo decida ir
y echarse 
sin tocarme 
pero lo suficientemente cerca y alerta 
como para acompañarme 
adónde sea que yo decida ir
y echarse 
sin tocarme 
pero lo suficientemente cerca y alerta 
como para acompañarme 
adónde sea que yo decida ir
y echarse 
sin tocarme 
pero lo suficientemente cerca y alerta 
como para acompañarme 
adónde sea que yo decida ir
∞


miércoles, 29 de enero de 2020

De raíces, papeles y frutos maduros

¿Qué sucede cuando te ponés a ordenar porque decidiste que hay un montón de cosas viejas de las que tenés que deshacerte?

Encontrás un facsímil que ya es viejo de una publicación más vieja todavía, como es lógico. Lo abrís al azar y descubrís una belleza de 95 años.

Te enamorás, como la primera vez que lo leíste, cuando todavía ibas al secundario.

Te olvidás, de pronto, lo que viniste a hacer a la biblioteca. 

Llevás el poema contra tu pecho, lo apretás con ternura y decidís que hay cosas a las que todavía les falta años y años para envejecer.


Foto TolhuinBiblioteca. Facsímil de PROA N°14, diciembre de 1925



viernes, 18 de mayo de 2018

De llantos y otras voces.

v i e n t o   t i e r r a    f u e g o   a g u a
l l o r a    g i m e    g r i t a     s a n g r a

Hay un niño dormido 
en el regazo de la madrugada. 
Antes escuchó un cuento. 
Se arrebujó junto al fuego. 
Se hundió en su silencio.
El cuento sigue
y se transforma en canción,
luego en abejas,
luego en un único susurro
que apenas asoma en los labios.
Finalmente se va apagando 
y de todo se adueña el silencio.
La tierra está gimiendo,
Foto de Casa Fuentealba DVV abril 2018
el fuego lo está gritando,
el agua está sangrando,
el viento lo está llorando:
hay niños y niñas ahora mismo
arrebujados por el fuego,
hundidos para siempre 
en el silencio,
sin cuento de cuna, sin canción.



a m o r   s i n   p a l a b r a s

Procesión por dentro
en el final de una canción que nos zumba bajito
como abeja en peligro.
... si no hi ha pins,
no es fan pinyons, ni cucs ni ocells...
... del cielo lloverá sangre,
el viento lo está llorando...
Dar vuelta una página en la escena
con el cuidado que se tiene ante un niño dormido
en el regazo tibio de la madrugada.
... necesito silencio para escuchar a la tierra...
El susurro de un rito, un momento de devoción,
hace despegar apenas los labios
para el ceremonial instante sin tiempo
del grito profundo.

Después, el después.

Un gesto que antecede a la palabra justa.
La esperanza en un poema.
Culto por el fuego compartido.
... no queremos ni podemos
dejar que la canción se haga ceniza...
Y otra vez el revés del silencio.


martes, 22 de agosto de 2017

De epígrafes ~ objetivos místicos y eclipses solares.

Primera foto: 
(A media hora de caminata) 






<°> Cucha de perro 5 estrellas improvisada 
por vecinos.
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Segunda foto: 
( A las 18: 30)






<°> Viejo empujando carro, cargado de algodones 
de azúcar, al sudeste, en medio de una avenida y
en sentido del tránsito.
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Tercera foto 
(Todavía de día):







<°> Bandita de tres músicos junto a semáforo 
tocando jazz.
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Cuarta foto 
(Con la última luz.
 Perderse o pasarse. Volver por un callejón. 
Encontrarse con la pared del cementerio. 
No la de la entrada por cuyo portón asoman
la arquitectura y algunos puestos comerciales 
de flores, placas y otros insumos para muertos. 
Tampoco la de atrás que dicta cada dos o tres metros:
"prohibido fijar carteles". Encontrarse con el muro lateral, 
alto, muy alto. Sin inscripciones, pues nadie allí fija nada. ):
 






<°> Árbol creciendo desde los cimientos.
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martes, 1 de agosto de 2017

Carta de la PACHAMAMA de Darío Roque Frías

 Fiesta de la Pachamama celebrada en El Arbolito Casa Cultural el 30 de julio de 2017

Hace millones de años que vivo aquí, y aún estoy aquí. No estoy sola; me acompaña un hermano mayor que yo, y sin él mi vida sería totalmente infértil, inútil. Creo que mis hijos le llaman yaku o agua. También me acompañan otros que nos dan luz y equilibrio, llamados Sol y Luna, respectivamente. Luego de estar solos por mucho tiempo, de a poco, fueron apareciendo, del vientre de mi compañero yaku o agua, algunos seres que se movían, que emitían sonidos y que luego también querían aprender a caminar por mi cuerpo. Con el tiempo, aprendieron a hacerlo. Luego aprendieron a correr y a sociabilizar entre ellos y a interactuar con nosotros. Nosotros estábamos contentos porque éramos motivo de observación, de asombro de nuestros hijos. Estos se dieron cuenta de que les ofrecíamos todo para vivir bien: tierra, árboles, arena, animales, frutas, verduras, madera, piedras, montañas. Ellos simplemente tenían que aprender a observar para aprender a utilizar estos elementos. Así aprendieron a trabajar, y mientras más trabajaban, más resultados obtenían. Hicieron esto, y lo hicieron tan bien, que decidieron respetarnos, y hasta me llamaron unos, de un lado de mi cuerpo, Pachamama, y otros, del otro lado, Gaia.
Pasó el tiempo. Llegó un día en el cual nuestros hijos se encontraron, después de haber vivido tan armoniosamente en sus respectivos lugares. En vez de reconocerse como tal, ocurrió todo lo contrario; hubo peleas, enfrentamientos y desconocimiento. Fue lamentable. De ello surgió un ser de pensamiento nuevo, distinto. Alguien que ya no se acordaba de nosotros como antes. Otras cosas pasaron a ser más importantes para él. Me pregunto: ¿Qué habrá sucedido? ¿Por qué el cambio tan drástico? Si nos respetaban como hijos y ahora, lejos de hacerlo, nos dañan. Abren mi cuerpo, extraen elementos que son importantes para mi normal funcionamiento y para su supervivencia. Arrojan elementos a los cursos de agua de mi compañero, que poco o nada tienen que ver con lo que él necesita o se merece. No hicimos y no hacemos más que seguir ofreciéndoles cobijo, comida, piedras, árboles, clima benigno, viento, lluvia, calor. En cambio, ellos nos sacan todo sin conformarse nunca. No entienden que, cuando sea necesario, tendremos que enseñarles como se nos cuida. No tenemos más que hacer que, yo, moverme un poco más de la cuenta y ellos sufrirán; y mi compañero Yaku, esconderse para protegerse de los agravios y así ellos no tengan que beber ni con qué sobrevivir. Lamentablemente, nuestros hijos nos obligan a hacerlos sufrir; les daremos más calor a los del Sur y más frío a los del Norte. Todos enloquecerán, lucharán aún más entre ellos y perecerán. Es la única raza que genera su autodestrucción. Ni los pájaros ni ningún otro ser vivo son capaces de hacer y lograr lo que ellos. Pero parece que ese poder no les permite recapacitar.
Os pido, por favor, hijos míos, respétenme, cuídenme, valórenme. No haré más que ofrecerles todo para vivir bien, como siempre lo hice, y lo hicimos. Ya no me hagan daño. Yo para vosotros valgo más que cualquiera de vuestras invenciones. No me decepcionéis. Hace millones de años que vivo aquí, y aquí seguiré. Pero vendrán otros hijos…

*Darío (Dariucha, por su diminutivo en quechua) es un integrante de la familia de El Arbolito - Casa Cultural, en San Miguel de Tucumán donde ofrece sus talleres de Runa Simi (la lengua quechua) y Cultura Andina.

<°>Texto publicado en Cartas de Lectores, diario La Gaceta, el 21 de enero 2014.
<°>Foto de la Fiesta de la Pachamama celebrada en El Arbolito Casa Cultural el 30 de julio de 2017.

viernes, 21 de julio de 2017

De competencias, complicidades y compartires.

Foto Tolhuin. Atardecer en El Arbolito

Teníamos siete y ocho años
y jugábamos a leer
con la última luz de la tarde.

Sentadas en la vereda,
el libro de segundo sobre el regazo,
en medio de la penumbra
que se hacía más densa cada vez.

Pronunciábamos la una y la otra
alternada y rápidamente,
una frase,
lo más extensa posible
para lograr ser "única reina de lectura".

Las sombras nos apuraban
y ninguna quería perder 
semejante nobiliario.

Aunque sabíamos, ya podíamos saber
desde nuestros pequeños corazones, 
que en la ocasión ceremoniosa
de cada atardecer encendido
ambas compartíamos
el asiento oficial.



jueves, 29 de junio de 2017

En el rito de preguntar.

¿Qué pierdo?.
¿Qué estoy perdiendo por estos días?
La marcha diaria al trabajo.
Lo cotidiano en el aula, ese espacio ~ tiempo
de diálogo, de expresión, de búsqueda.
El vocativo "profe" frecuente, repetido,
intermitente, monótono o policromo,
insistente, machacante, a veces,
escuchado hasta en las elipsis.
El cuestionamiento, la interpelación,
el chiste que no prospera, la risa a pesar de todo.
Pierdo las rondas, algunas miradas esquivas,
los destellos en ojos y lecturas.
El dulce rejunte de papeles: hojas de carpeta,
escritos, borradores ilegibles .
La pila de trabajos 
sobre el mueble de la casa que sube,
baja de nivel y vuelve a subir sin descanso.
El arrastre parsimonioso de los pies a las 7: 30,
los buenos días o buenas tardes que ruego me respondan,
los alertas de recreo que no pido.
Los desafíos, la rebeldía, la transgresión
de cada día, como el pan.
Las intenciones, los propósitos, las promesas,
como el agua.
El cruce, el intercambio y la convivencia
en sala de profes.
Las estrategias, las excusas
y toda la creatividad puesta en ellas.
Las voces que se escapan de los salones
cantando algún feliz cumpleaños.
Las voces que suben o bajan por las escaleras.
Pierdo el pequeño o gran lugar
que estudiantes me dan a menudo
en sus corazones.

¿Qué gano?(porque sé que algo tengo que ganar).
Haber leído miles y miles de palabras
escritas por ellas y ellos.
Haber escuchado  milllones.
Gano haber aprendido.
Haber contemplado, admirado y amado.
Gano haber propuesto, haber sembrado. 
Gano el recuerdo y la evocación de tantas
vivencias únicas, ireemplazables.
Gano haber disfrutado
(porque inevitablemente he disfrutado).
Gano en la cosecha.

Estudiantes de hoy, de otros tiempos, familias,
compas docentes, porteras, árboles del camino:

HE SIDO MUY FELIZ.

Patricia Morante. 29 de junio de 2017.

 https://drive.google.com/file/d/0By7uqdt-lyMQRGpEVzdROTZFV2M/view?usp=sharing

martes, 20 de junio de 2017

Solsticio~Inti Raymi~ We Tripantu~ Año Nuevo.


Este año será el 21 de junio 01:24 hs el comienzo del invierno astronómico en el Hemisferio Sur.



Nueva salida del sol/ We Tripantu.
Elicura Chihuailaf.

Meli, meli. Meli,meli
Kiñe trafoy metawe mew
mvley Antv
Pu rvmentu mew mvley pizeñ
ellkawligvn ñi lonko egvn
ka femlu trokifiñ pu witrunko
Nieñmaperkelaeymu kvfvkvfvn
mi piwke
We Tripantu!, pi pu malen
ka ti mulfen nvayu mawvn
Wiñon, pifiñ egvn
fewla pichi wentru ta iñche
Pefimvn ti choyke?
Kvpalmvn make ka triwe
awkantuyiñ awarkuzen awkantun
Meli, meli. Meli, meli
Pvtokyiñ muzay, mvna azy
Wenu Mapu
Mvley pu aliwen ñi mutrung lien
(feymu azkintuley kom ñi Pewma
ka tvfey chi pu lewfv nawpay
Kvyen mu)
Meli, meli. Meli, meli
Eymi iñchu umawtuley Mapu Ñuke
ka puliwen fiskv ko
gaw ta tvfey
Meli, meli. Meli, meli
Ya!, zew mitray ta Antv.



☼

Cuatro, cuatro. Cuatro, cuatro
y el Sol en un cántaro quebrado
Entre las hierbas las aves
esconden sus cabezas
y parece que la vertiente
posee el murmullo de tu corazón
We Tripantu!, dicen las niñas
y el rocío recogerá la lluvia
He vuelto, les digo
ahora soy un niño
¿Han visto al avestruz?
Traigan plantas, traigan flores
juguemos los juegos de los
Antepasados
muzay bebamos, que hermosos
en el cielo
están los árboles con sus troncos
de plata
(en ellos se miran estos Sueños
y los ríos que caen de la Luna )
Cuatro, cuatro. Cuatro, cuatro
Contigo he estado despierto
Madre Tierra
y en la mañana el agua fresca
es una constelación
Cuatro, cuatro. Cuatro, cuatro
¡Ya!, ha descansado el Sol.


Meli witran mapu~Tierra de los cuatro lugares. Dibujo Tolhuin.


miércoles, 14 de junio de 2017

Entender mandala.

En el rito de querer entender, dibujo un mandala. Doy varias vueltas alrededor del centro que se me antoja mínimo esta vez, en sentido de las agujas del reloj y en el contrario. Entre los trazos conviven gemas, animales, seres mitológicos, pistilos, filetes, figuras geométricas que voy destacando con diversos colores. ¿Qué logro entender cuando decido llegar al final del dibujo, cuando ya la hoja se termina? ¿Cuál es el aprendizaje?. Pues bien: se puede partir de un punto, uno insignificante y tan pequeño que no puede ser roto, quebrado ni dividido. Se parte de él y lo que sucede alrededor es comparable a la creación de un mundo.

viernes, 9 de junio de 2017

∞
Me pregunto qué es el infinito.
Tal vez la respuesta 
esté en el recuerdo de la infancia.
Un puñadito de semillas cayendo 
en algún surco.
El dibujo difuso** de los rayos 
cuando da vueltas la rueda de la bici. 
Un sueño.


 

Uno de tres. 


¿De dónde saqué  a los cinco
que podía ser bailarina?
¿Cuál fue el origen de ese sueño
si en el comedor, donde pasaba
todas las horas,
además de la mesa, las sillas
y, en un ángulo, el televisor,
sólo había telas, hilos
y una máquina de coser?
¿Cómo pretendía  también
tocar el piano?
¿Los vi en blanco y negro
mirando hacia ese rincón?
¿Acaso ese gigante, las balerinas
y la música clásica
se me presentaron
como una revelación
mientras dormía?

Magia.
Infancia.
Inocencia.


Tal vez la historia de un padre que reía
entre rayos de bicicletas,
que se aferró toda la vida
a ese genuino~ ingenuo deseo
viene a hacerme acordar
mis sueños de niñez
y puedo evocar, sin conocer el origen,
mis piecitos queriendo bailar
y mis manos, también pequeñas,
pretendidas ejecutoras del instrumento
aunque nunca hubiera visto uno.
Sin embargo, un sueño
me fue cumplido temprano,
sólo uno,
de la  mano de ese otro soñador,
mi antecesor,
que en un ámbito casi vedado,
al fondo, como por fuera de la casa,
armando y desarmando, armaba.

Un tercer sueño
alcanzado en el instante
de hacer equilibrio sobre dos ruedas. 

**Dibujo difuso o "difujo".

Dibujos Tolhuin. Veredas, bicicletas, globitos en las ruedas,¡rayos!


Infinito. Del latín infinitus, infinito es aquello que no tiene (ni puede tener) término o fin. El concepto se utiliza en diversos ámbitos, como la matemática, la filosofía y la astronomía. ... En general puede decirse que los números siempre son infinitos, ya que su sucesión no encuentra límite.

martes, 6 de junio de 2017

Cercle Sacré De La Moustache.

Yo leo,
corrijo trabajos,
escribo,
dibujo un mandala.
Ella ronronea al siseo
del lápiz sobre el papel,
al contacto
de mi mano,
al roce involuntario
de mi brazo.
Se ovilla
se acurruca,
dibuja un mandala 

con su cuerpo...
¡Ella se manda "la siesta"!

viernes, 14 de abril de 2017

Mujeres.

Dibujo Tolhuin**

Una bruja descontenta con el maquillaje y el traje sucio de arlequín que le impusieron. Su bonete bicolor apunta al ojo de la luna de semblante triste. Aunque por la mitad, es la misma luna que volvió de la fragua. La serpiente amarilla con cabeza de jaca besa su frente.
Lo que todos ven como verruga en el pómulo de la bruja es el ojo izquierdo de una mujer que lleva un manto de retazos de colores fríos hecho por su madre. En su pecho alberga a una niña gris con una marca de color cálido en el rostro.
La sigue en procesión otra mujer. Su embarazo está por llegar a término.
Una niña está enredada en su propia tela verde. Lo que sí se encarga de extender es su cabello mandarina.
Labios carnosos, boquitas pintadas, labios amoratados del frío de la muerte, labios azulinos.
Bocas rojas junto a ojos llenos de sangre. Labios inexpresivos en un rostro pálido.
Una muchacha, feliz con su maquillaje, pues muestra una sonrisa que sobrepasa el límite de la oreja, sueña con la luna. Su cabello amarillo está protegido con un impermeable igualmente estridente.
Un escote en un cuerpo sin miembros de cintura extra fina.
Un rostro triangular con los ojos protegidos del brillo nocturno. 
La cola de una sirena.
Hilos y más hilos.

Y vos, ¿qué ves?
 
**La técnica consiste en trazar líneas
en cualquier dirección y sentido.
Después, buscar figuras en el 
entramado. Colorear lo 
encontrado.
Por último, escribir acerca de
los pequeños hallazgos.

lunes, 3 de abril de 2017

Patri.


cuando no habla con semillas 
ni está  con el diccionario
pinta con sus fibras nuevas
la chiquita de seis años

viernes, 31 de marzo de 2017

De marzo, ritos y luchas.

<°> 2/3<°>
  
 <°>8/3<°>
<°>20/3<°>
<°>22/3 <°>

<°>22/3<°>

<°>24/3<°>
Foto de Roberto Bernard
























martes, 28 de marzo de 2017

Soy la única que quiero de mí... <°>

ésta cuya sombra se alarga
cuya sombra empequeñece
jugando con el asfalto

la que invoca el rostro de sus muertos
el gesto de sus labios
de cuando pronunciaban  palabra
la apertura de sus ojos
de cuando el asombro podía con ellos

la que amasa con los pies el barro cotidiano
y tiene una canción como de hornero
silbando en las terrazas

ésta que se mira de frente
con la congoja que merodea
por las ventanas desiertas

soy la única que quiero de mí... <°>

la de un rito
o dos

la del conjuro impreso
en el vaivén infinito
de una cuchara de madera

la desprolija
la despeinada
la desenaguada

la que amó por última vez
como si fuese la primera


<°> (Tomada de un dicho de Diana Bellessi 
en la película "El jardín secreto", 
documental sobre su vida)








martes, 28 de febrero de 2017

Marcha de luz y de agua.

 A Luciano Arruga.

Una madre, de las de pie 
en las esquinas,
y otra que está en todas las luchas.
Una hermana extiende sus manos
y en menos de un parpadeo de abrazo
son miles de madres y hermanas,
familias enteras que, como ríos,
serpentean por las calles. 

Una madre, una hermana,
que van por el medio, a viva voz,
a bordo de un camión.

Los letreros por el barrio fluyen
fraternizados con los cuerpos del arte
que se juegan, dignamente.

Músicas en ofrenda interminable
hacen danzar los colores 
que se despliegan a cielo abierto,
mientras, de vereda a vereda,
la inundación de voces
entona colectivamente
la letra de la resistencia.

Por el medio, el camión.
La tripulación aumenta.

Dicen ¡presente! las venas 
de otrxs como vos
que corren como arroyos 
por avenidas, cubren los cordones
y se suben a las veredas 
junto con todas las villas 
que vinieron,
que nunca se fueron.

Por el medio navega el camión
de tripulación incansable.

El aluvión grita, danza,
y  danza y grita  la tierra 
desde abajo.
Ya no hay camión posible
ni tripulación,
ahora es una sola ronda de agua
alrededor de tu sonrisa,
en la plaza,
la plaza con tu nombre.

<>°<>°<>°<>°<>°<>°<>°

Luciano,
recordamos
que un día de febrero
como hoy de 1992 
fuiste luz, como tu nombre, 
con la luz 
que por primera vez viste.

Y también un día 
contra quienes quisieron apagarte
para siempre te diseminaste.

<>°<>°<>°<>°<>°<>°<>°

 
 
Marcha del 28 de enero de 2017 a 8 años del 
secuestro, desaparición y asesinato de Luciano Nahuel Arruga 
en manos de la policía bonaerense 
el 31 de enero de 2009.
LO MATÓ LA POLICÍA.
LO DESAPARECIÓ EL ESTADO.
LO ENCONTRAMOS CON LA LUCHA
el 17 de octubre de 2014.

Marcha del 24 de marzo de 2016.

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