Cierro el libro y me pongo a acomodar unas plantas.
En eso consisten últimamente mis lecturas: cerrar el libro más que mantenerlo abierto y dar vuelta las páginas. Masticar de a poco y lentamente más que devorar.
Cerrar el libro es como cerrar los ojos para guardar profundamente algo, tal vez, insoportable. "Guardar" en el sentido de "atesorar"; "insoportable" en el sentido de tanta belleza que porta algo leído.
"Acomodar unas plantas" en el sentido de echar mano al jardín, de buscar la compañía de los seres vivos más tolerantes que tengo cerca (y los más nobles).
A veces la soledad me lleva al Cerro Catedral, a una laguna, o al cielo de La Paz; y otras, a algún universo desconocido.
Cerrar el libro es como sentirse pequeñita ante la inmensidad de la Madre. Sentirse más maravillada que nunca sosteniendo la vida. Mirar las estrellas hasta llorar y meter los pies en el barro.
<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<
5 de febrero de 2026
La risa
Cierro el libro y abro un cuaderno.
Cierro el libro y abro una historia.
Las imágenes se me presentan una tras otra, como la secuencia de una película mal editada o editada en un orden caprichoso, con episodios completos fuera de foco, con gente caminando de cabeza.
Pero hay un episodio claro, clarísimo: ese en el que estás llorando de la risa porque una melodía de Campanas tubulares de Mike Oldfield te lo provocó. Ese hecho, que fue un instante apenas, está nítido, está vivo.
>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
8 de febrero de 2026
Los pies
"Memoria del milagro" llama Jeremías Gamboa a las huellas que dejan esos actos/ hechos prodigiosos en nuestras vidas.
Lo dice así, cuando empieza un largo párrafo en la página 107**: "Después es la memoria del milagro".
Y lo dice (o lo escribe) luego del relato en que refiere a un paseo (o excursión o salida didáctica) con la maestra que le enseñó a leer y sus compañeritos, paseo que terminó en una parada a la orilla del mar en el que todos los niños metieron sus pies por primera vez.
Me conmueve lo que dice y cómo lo dice. No puedo menos que asociarlo a los milagros que a mi se me han presentado, a la memoria de esos milagros, a las relecturas, evocaciones y reinvenciones.
<<<<<<<<<<<<<<<<<<
El jardín
Había despertado yo de "mal humor", por así decirlo, y a la vez con una gran necesidad: meter las manos, los pies, el cuerpo entero en el jardín del fondo, como los escolares en el mar de Jeremías Gamboa.
Mientras removía un poco la tierra pensaba en la fortuna de tener este espacio en el fondo de la casa, algo que fui construyendo a lo largo de estos trece años. Después me di cuenta de que "el jardín" ya estaba y solamente lo descubrí. De hecho, las primeras plantitas empezaron a brotar solas desde esa tierra que a la vista se presentaba yerma.
Lo que realmente me pasó fue "aprovechar" ese milagro de malvas, dientes de león, calas, violetas silvestres y dichondras para seguir con el deseo que siempre tuve de cuidar un jardín, más un poco de fanatismo, pizcas de ensayos y errores y esa frase que me persigue desde que se la escuché a una doña en un lugar de vacaciones: "En esta ciudad y con este calor si no tenés un jardín no podés vivir". Ella tenía uno maravilloso.
** Novela "El principio del mundo" de Jeremías Gamboa. Alfaguara
<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<
1° de octubre de 2026
La poesía
[13:10, 19/9/2026] Dany: En qué andás piba?
[14:15, 19/9/2026] Patri 🐦: Montada en el jardín
[14:29, 19/9/2026] Dany: Como una amazona?
[14:36, 19/9/2026] Dany: Amazona del jardín
[14:36, 19/9/2026] Dany: Puedo sublimar mi amor en un poema que comience así?
AMAZONA DEL JARDÍN
-A Patricia Morante
Amazona del jardín
que cabalgas en mis sueños
riéndote de mis empeños
en ser tu gayo arlequín:
ya pócima o ya purín,
te imagino revolviendo
la tierra y allí vertiendo
tu magia de Hada Patricia.
Mi décima es la caricia
que espero darte escribiendo.
En tu Isla de Argimón
donde reinas y gobiernas,
bien saben las hojas tiernas
con cuánto amor y tesón,
en horas de ensoñación
honras a las mariposas,
las arañas y las cosas
que en tus dominios habitan
y en tus pupilas palpitan,
amazona de las rosas.
Te visita un colibrí,
una calandria te arrulla,
un poeta te chamulla
y te apura un quetupí.
Tres gatas te hablan aquí
de otros patios y universos
que en mil macetas dispersos
interconectan la casa,
tu malvón y tu terraza,
amazona de mis versos.
El humus y las hormigas
te escriben sus epopeyas:
de antiguas batallas, ellas;
de vidas nuevas y amigas,
la tierra fresca. Y ortigas
y otras almas dan su manto
al umbrío camposanto
de tu playa, donde duermen
numen, brote, ancestro, germen,
amazona de mi canto.
Amazona solitaria,
señora de los confines,
viajera de otros jardines,
hechicera hospitalaria,
poeta de la plegaria,
bordadora de olvidados
juguetes desenterrados,
guardiana de las lombrices:
como hilos de agua, felices,
dejo estos versos regados.
D. A. T. (20/9/2026)
<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<
Entre 1971 y 1973, Mike comenzó a ordenar las ideas musicales que bullían en su cabeza. Usando una grabadora de cuatro pistas que le prestó Ayers, dos pistas en un sentido y las otras dos en el otro, descubrió que si cubría el cabezal de borrado con un trocito de cartón podía grabar en cuatro pistas. De esta forma podría empezar a grabar las ideas necesarias para realizar su gran proyecto: crear una sinfonía, similar a las composiciones de gran escala para orquesta con diferentes movimientos que se podían encontrar en muchas obras de música clásica, pero utilizando para ello instrumentos de toda índole, sobre todo pertenecientes al mundo del pop-rock. Se ha mencionado que la Quinta Sinfonía de Jean Sibelius le influyó profundamente por aquel entonces.
🌊 Después de más de 1,7 millones de visualizaciones entre Instagram y TikTok, había una petición que se repetía una y otra vez...✨ “¿Podemos escucharla completa?” Pues aquí la tenéis…
🎙️ Interpreté Mediterráneo con el alma, en una versión que nos ha regalado momentos y mensajes inolvidables.
❤️ Gracias por cada reproducción, cada comentario y cada persona que se ha detenido unos segundos a escuchar. Disfrutadla. Y si os emociona, compartidla para que siga navegando. 🌊
#Mediterráneo #Miguel #MúsicaEnDirecto #VersionCompleta #Música Ver menos
En un pasaje de La Boca un gato duerme sobre el capot de un auto. Un hombre se dispone a lavar ese auto con una manguera. Empieza por atrás, no moja ni molesta al gato, pero el gato, que seguramente ha vivido circunstancias similares, se incorpora lentamente y se sienta un rato como si no quisiera resignar el calor que proviene del motor. Ya sobre sus cuatro patas estira las de adelante con la cola bien levantada y bosteza ampliamente. Enseguida se baja del auto y cruza la calle hacia el comercio que parece su otro lugar seguro. Recién entonces el hombre procede a echar agua sobre las huellas (no rasguños) y a pasar un cepillo.
¡Ay, gato blanco de poncho naranjoso!, te parecés mucho a mí buscando el sol del invierno.
¡Ay, vecino artesano de la limpieza de tu auto!, me hacés acordar de lo que soy capaz cuando encuentro ocupado mi sillón.
Qué hermoso encuentro con el librito "Todos los árboles", dije hace un tiempo.
Una pequeña gema en mis manos. Diminuto él, pero a medida que avanzo en la lectura se me abren maravillosos mundos. Se agrandan las páginas para contener tantas imágenes, tantas historias, tantos sueños.
Y entre tantas emociones "¿Qué árbol no es sagrado?" pregunta una de las poetas...
Qué hermoso encuentro Texto~textil con mi amiga Gabi Moreno, digo ahora, cuando nuestras voces van contando, diciendo, riendo, enfatizando, aclarándose con el té de manzanilla. Y nuestras manos diseñan, dibujan, bordan, acarician un libro o un cuaderno. (Con las bondades de la mesa y la luz de esta querida casa, calco en una tela un árbol para bordar luego, mientras Gabi embellece aún más la tapa del libro con un amoroso festón).
Y entre tantas caricias de voces, canciones de manos, evocaciones de trenzas, adoraciones de árboles y pájaros y texturas de corazones también pregunto: "¿Qué encuentro de amistad no es un tejido sagrado?"
“Quien escribe, teje. Texto proviene del latín, “textum” que significa tejido. Con hilos de palabras vamos diciendo, con hilos de tiempo vamos viviendo. Los textos son como nosotros: tejidos que andan."
URDIMBRE TRÁGICA tuvo su estreno en enero, en el contexto de las conmemoraciones por la Semana Trágica en el Centro Cultural El Cántaro. Ahora vuelve a la escena en abril y continuará en mayo y en junio por diferentes espacios de CABA y del conurbano.
La obra, escrita por Patricia Casalvieri en el Taller de Dramaturgia de Patricia Zangaro, reivindica las luchas obreras que lograron importantes conquistas y que comenzaron en los Talleres Vasena de Bs. As. en enero de 1919. La obra de teatro, inspirada en la Semana Trágica, cobra una particular vigencia en la actualidad, en un contexto de decisiones políticas que vulneran, entre otros, los derechos de trabajadoras y trabajadores.
°Ana Teresa, hija de Zaida Franz, fue desaparecida por el terrorismo de Estado en 1976 cuando tenía 21 años. Se encontraba cursando el doctorado de astronomía en la Escuela Superior de Astronomía y Geofísica de la UNLP. Además, militaba en la Federación Juvenil Comunista.
El asteroide 11.441, descubierto en 1975 y ubicado entre Marte y Júpiter, lleva el nombre de “Anadiego” desde 2012 en homenaje a la joven desaparecida, cuyo sueño era recibirse de astrónoma.
Hoy tengo un largo trinar, un vuelo y más de un revuelo; unos cerros bajitos y nubes proféticas por encima de mi cabeza.
Hoy tengo la esperanza del croar de ranas por las noches.
Hoy asoma otra vez la liebre que parece tomar confianza pero es liebre y se vuelve al pastizal.
Hoy hay un camino sombreado que recibirá mis plegarias.
Mi cuerpo y mi alma, permeables a sucesos naturales, me hablan a través de mis articulaciones, las mismas que a diario tienen algo para reclamar hoy me dicen "es por ahí" y me señalan el camino de ripio poco transitado.
No es poesía romántica, en verdad tengo los pies sobre la tierra.
Foto Tolhuin en Complejo Araí~Los teros y Belisario~V. Ventana