El libro cerrado,quizás lleno del polvo de los días,
aguarda para desplegar
sus alas de mariposa...
En su cuerpo duerme
un lago de aguas quietas que espera
para encauzarse o encausarse.
La soledad, cansada tal vez,
desesperada tal vez, aguarda
para dejar de ser soledad.
En la compañía se reconforta
para, luego, seguir siendo...
En cambio la sirena,
en medio del océano,
no espera que ahora
le cubran el torso,
no quiere que le cercenen
el largo cabello
mil veces imaginado,
ni que su cauda mude
en ridículas piernas danzantes.
Desea que así sigan sus cánticos
y que, algún navegante, de ellos
y de ella se enamore.
Odia que la confundan con manatíes.
El silencio puede dejar de ser silencio.
Los labios sellados reciben la caricia
y asoma... el gemido.
La voz, brisa o ventarrón,
arremolina las hojas del otoño,
las eleva y las conduce. Salen.
La mudez es quebrada
como vara de mimbre
por las manos.
Los ojos dicen...
Mientras el silencio espera
para ser acallado,
sigue macerando su fruta.
La memoria no quiere dejar de ser...
En su mutación están el olvido... y la guerra,
lo vergonzoso y lo obsceno.
Patricia Morante.
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martes, 12 de mayo de 2009
LA SIRENA.
viernes, 8 de mayo de 2009
ALGUNA VEZ FUE UNA CAJA.
Viajé por el país a través de postales.
La retórica de las cartas no sólo llegaba por correo en el delicado y sedoso papel, ahora extinto.
Tampoco las confesiones.
Más de un envoltorio es testimonio de mi pasión por el chocolate.
Las mariposas blancas y los avioncitos, como ahora, volaban en las clases, con buenos deseos e interrogantes. También volaban los apellidos.
Me habían bautizado muchas veces. Aunque alguna elegí mi segundo nombre, mi tío había puesto el primero, con el artículo concordante, a una fábrica de lavandina.
Con el retorno de la democracia alguien me decía: -te quiero.
Jugué a recorrer palabras tamborileando sólo tres dedos en un antiguo y rígido teclado, y en mi refugio adolescente, que tenía la piel rugosa y verde.
Los deseos de mi abuela viajaban con la letra de mi hermana.
Quise hacer reir con mis proyectos de comedias y los sacos de mi abuelo.
Tuve más de un amigo invisible y otros tantos, visibles pero lejos de la Patria.
Las voces y expresiones venían en portugués, en "chileno" y en inglés. También los consejos y las preguntas indispensables.
Ocasionalmente lluvias torrenciales aguaron mis fiestas de cumpleaños.
Envío y recibo abrazos desde los diez, y más de una P.D en las infinitas cartas, que no siempre envié.
Alguien agradecía mi trabajo y mi poética adolescente.
Ya me gustaba la música que se hace con la voz.
Atesoraba amigos dibujantes y humoristas. Y me reía de mis caricaturas.
También intenté sin éxito dibujar rostros conocidos.
Las faltas de ortografía eran intencionales en los hermanos"deceos" y "felizidadez". Los primeros, de Navidad, llegaban siempre de la mano de las segundas, de Año Nuevo.
Y Jesús nació (y resucitó) más de una vez en mi corazón.
Regalábamos tarjetas de cartulina con la palabra viva de un monseñor... y un poeta cubano aparecía con mi cursiva poco legible.
Siempre fui una "flaquita" que me merecía"lo mejor". Será por eso que me dibujaban planos para que llegara sin dificultad a cualquier parte.
Comencé mi colección de estampillas y de autógrafos, aquellas de lugares extraños y lejanos; éstos de mis amigos de al lado.
Un sobre cerrado: una carta fechada el 3 de mayo de 1982, otro sobre estampillado y papel, para que un soldado me respondiera.
Casi diez años antes, mi primera maestra, me había regalado mi tarjeta inicial.
viernes, 1 de mayo de 2009
MUJERES Y HOMBRES CREADORES.
En las arenas bailan los remolinos,
el sol juega en el brillo del pedregal,
y prendido a la magia de los caminos,
el arriero va, el arriero va.
Es bandera de niebla su poncho al viento,
lo saludan las flautas del pajonal,
y animando la tropa por esos cerros,
el arriero va, el arriero va.
Las penas y las vaquitas
se van por la misma senda.
Las penas son de nosotros,
las vaquitas son ajenas.
Un degüello de soles muestra la tarde,
se han dormido las luces del pedregal,
y animando la tropa, dale que dale,
el arriero va, el arriero va.
Amalaya la noche traiga un recuerdo
que haga menos pesada mi soledad.
Como sombra en la sombra por esos cerros,
el arriero va, el arriero va.
EL ARRIERO. ATAHUALPA YUPANQUI.
Empapado de sudor o tiritando de frío
cargás el baita raído del sino que Dios te dio
en tu día mi canción quiere llenarte de halagos
tarefero de mis pagos, orgullo de mi región
Tarefero de mis pagos. Chango Spasiuk.
entregándose
le hunde las manos cuando la siembra
se le hace suya aunque sea ajena
y enamorado le hace parir
................................................................
¡Ay, Madre tierra!, no te demores
y al campesino a cielo abierto
dale tus dones
que el hambre es mucha,
la paga poca
y el hombre es pobre.
Canto labriego. Teresa Parodi.
nido de grillos y sombras, Juan de los montes la levantó
mientras que el hacha le reza a Dios por su labrador,
duerme la pena en el surco, llanto pobreza y sudor.
Juan labrador. Raly Barrionuevo.
Soy paisano serio soy gente del remanso Valerio
en donde el cielo remonta vuelo en el Paraná
Tengo el color del río y su misma voz en el canto sigo
el agua mansa y su suave danza en el corazón
pero a veces oscura va turbulenta en la ciega hondura
y se hace brillo en este cuchillo de pescador.
..................................................................................
Aguas del río viejo llevate pronto este llanto lejos
que está aclarando y vamos pescando para vivir.
Oración del remanso. Jorge Fandermole.
para mirarme a mí.
En las paredes cuelgan las interrogaciones,
florece en la bigornias el alma de los bronces
y hay un temblor de pasos en los cuartos desiertos.
Y entre la noche negra-desesperadas- corren
y sollozan las almas de los obreros muertos.
Maestranzas de noche. Pablo Neruda.
Nuestro cobre, la carne de la pampa,
enclavado en la tierra colorada que vive allá en el norte;
empapado de sol y de montaña, motivo de los hombres,
y mezclado con la sangre y con el alma de todo un pueblo pobre.
Son muchas camisas blancas
que avanzan por la avenida
llevando un mundo de piedras
como cerro que camina
El hombre del mameluco.José Carbajal. Los olimareños.
y en tus sueños de amor se muere agosto
¡Ay, pastora cobriza de Abra Pampa!
¡Virgen india nacida del Runtuyoc!
Suelta al aire el rebaño de tu risa
por los tristes potreros del otoño,
que las tropas del sol cruzan el cielo
y anda buscando novia el equinoccio.
Pastora de Abra Pampa. Churqui Choquevilca.
Aprieto firme mi mano
y hundo el arado en la tierra
hace años que llevo en ella
¿cómo no estar agotado?
Vuelan mariposas, cantan grillos,
la piel se me pone negra
y el sol brilla, brilla, brilla.
El sudor me hace surcos,
yo hago surcos a la tierra
sin parar.
Afirmo bien la esperanza
cuando pienso en la otra estrella;
nunca es tarde me dice ella
la paloma volará.
Vuelan mariposas, cantan grillos,
la piel se me pone negra y el sol brilla, brilla, brilla. y en la tarde cuando vuelvo en el cielo apareciendo una estrella.
Nunca es tarde, me dice ella,
la paloma volará, volará, volará,
como el yugo de apretado
tengo el puño esperanzado
porque todo
cambiará.
El arado. Victor Jara.
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.
El niño yuntero. Miguel Hernández Victor Jara.
te llamaría Ana,
te llamaría Juana,
te llamaría Rosa,
te llamaría Hermosa,
hilandera morena,
pequeña mariposa,
obrera del talar.
Que fuiste
esclava de la fábrica,
esclava de la máquina,
esclava de un horario,
esclava de un salario,
hilandera morena,
pequeña mariposa,
obrera del telar.
Muchachas del telar. Victor Jara.
¡cosa que daba calor!,
tanto gaucho pialador
y tironiador sin yel.
¡Ah, tiempos...!. pero si en él
se ha visto tanto primor.
Aquello no era trabajo,
más bien era una junción,
y después de un güen tirón
en que uno se daba maña,
pa darle un trago de caña
solía llamarlo el patrón
............................................

Estaba el gaucho en su pago
con toda seguridá,
pero aura...¡barbaridá!
la cosa anda tan fruncida,
que gasta el pobre su vida
en juir de la autoridá.
Martín Fierro. José Hernández.
Con mi pura habilidad
me las di de carpintero,
de estucador y albañil,
de gásfiter y tornero;
¡puchas! que sería bueno
haber tenido instrucción,
porque de todo elemento
el hombre es un creador.
El hombre es un creador. Victor Jara.
martes, 28 de abril de 2009
CABALGANDO METÁFORAS.
Fui invitada por Ana María Oddo, una de las poetizas seleccionada, además de profesora, narradora y amiga. El encuentro contó con la presencia de la poeta María Amelia Díaz y del escritor Alberto Ramponelli, encargado de hacer la selección. La obra reúne a veintidós autores de estilos, poéticas y visiones del mundo muy diferentes.
Cada escritor nos ofreció con su voz una de las poesías editadas .
Y, como broche de oro, nos obsequiaron un ejemplar del libro.
Mis felicitaciones van para el señor Ramponelli, para los poetas seleccionados y en particular para Ana María.
Iniciativas como ésta permite que los amantes de la poesía sigamos celebrándola.
jueves, 23 de abril de 2009
EL LUGAR DE ENCUENTRO ENTRE DOS ALMAS.

Hoy se celebra, en la República Argentina, el Día del Idioma y el Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor.

domingo, 19 de abril de 2009
EL AMIGO DE LA INFANCIA.
tu sombra en el muro.
Temprana y definitivamente
te apartaron de los postigos
que besaban tu vaivén.
Quizás tus pies resistieron un buen tiempo
antes de que la mano diera el último tirón.
No fue así en mi pecho,
cuando prisionera de aquellos años felices,
recordé las temblorosas palmas
que recibieron la estival lluvia de aves por venir.
Nadie, de allí, puede hacer que te ausentes.
¡Cuántas veces me rescataste
de la siesta imperial!
Tus asperezas se abrían paso
para reconfortarme en la horqueta salvadora,
mientras tu cabellera se mecía cómplice y sigilosa.
Nostálgica, ingenua y soñadora
quiero cabalgar esas lejanías,
quiero abrazar
esos días como flores luminosas.
Quiero la ilusión de esconderme
a las tres de la tarde para después
levantar el vuelo,
con el fresco deseo de mudar ceibos caídos
en rojos pájaros al aire...
Esta es la fotografía de mi infancia en donde se ven algunas ramas y sombras del ceibo junto a la ventana de la casa de los abuelos.
domingo, 12 de abril de 2009
UN POETA Y UN VIAJE PROFUNDO.
Un libro que no es libro, sino un "cuento de hadas argentino", pero entrañable...como un abrazo.
Entonces, desde ahora, la mamá está enojada y triste. Paquito, en la casa, le pidió disculpas en el nombre de él y de Tom, su perro, y además le dijo que si ella estaba de acuerdo iba a regalar al perro a otra familia e iba a comprar otro de menor tamaño, que sea compañero, y que no le rompa las plantas. La mamá, Norma, muy angustiada le contestó:
-Mirá, Paquito, cualquier otro perro que me traigas me va a romper las plantas como lo hace Tom, aunque sea alto, bajo, enano, gordo o flaco..
...Tom, al ver que Norma no lo registraba, decidió marcharse sin que nadie sospeche, por la noche.
El tiempo pasaba y toda persona que se le acercaba a Norma para hablarle no encontraba respuestas, ya que ella estaba angustiada y no contestaba.
A todo esto, Matías, el papá, y el marido de Norma, opinaba igual que ella.
Paquito, se juntó con Juan, su vecino de la vuelta, y se fue a dormir a lo de él.
Al dia siguiente, Paquito volvió a su casa y se dio cuenta de que Tom no estba. Enojado, tratando mal a su mamá le preguntó qué había hecho con su perro. Ella, sorprendida, le contestó que no sabia nada de Tom. Paquito no le creyó y se fue de la casa.
Faltaban diez días para el cumpleaños de Norma. Paquito, aunque no estaba en su casa, le estaba organizando una fiesta sorpresa.
El día del cumpleaños, Norma estaba muy angustiada porque no podía compartir nada con su hijo.
Las horas pasaban… y cada vez faltaba menos para que termine el dí, cuando de golpe tocaron el timbre...Se podrán imaginar quién era:¡era Paquito!. Norma, muy contenta, no lo podia creer y le dijo que era el mejor regalo que una madre podría recibir.
La madre le dijo que no podía conservar al perro, que era tan travieso como un nene chiquito. Paquito corrió llorando a su cuarto y se durmió como un bebé. Luego despertó, no vio a Tom y se puso a llorar, lo buscó incansablemente.
Luego de un buen rato fue a su casa y vio a Tom con un moño. La madre lo había perdonado y Paquito fue el chico más feliz del mundo.
DE ELIZABETH ROMINA MORALES.
...Quería deshacerse de él.
Paquito no pensaba volver pues no dejaría que se llevaran a Tom.Pero tampoco podía soportar la idea de no volver a ver a su familia, ni a Tom.
Paquito no sabia qué hacer, de lo que estaba seguro era de que llorar no serviría de mucho.
Entonces vio pasar a su mejor amiga, Clara, y se le ocurrió regalarle a Tom e ir a visitarlo diariamente.
Corrió tras Clara y le ofreció el perro.Clara gustosamente aceptó.
Y así fue: Tom se quedó con Clara, Paquito lo iría a visitar todos los días y su madre estaría contenta de que sus plantas permanezcan en buen estado en su bonito jardín.
Por romper las plantas, la mamá sacó antes del atardecer a Tom.
Tom pasó la noche con un gato bajo el árbol pelado y al lado del árbol florecido había una nota. La nota decía que si para el primer día de otoño no dejaban mil pesos lo iban a ahogar.
La mamá, tan culpable que se sentía, llamó a la policía y el oficial le dijo que junte el dinero. Le dijo que lo iban a tener rodeado.
Una semana después, el primer día de otoño, la mamá dejó la plata, los secuestradores agarraron la plata pero no soltaron a Tom. Los policías rodearon la cuadra, los atraparon y los encarcelaron y Tom volvió con Paquito.
La mamá prometió que nunca iba a volver a sacar a Tom.
Tom empezó a toser y de la boca le salió un diamante…
Tom es chiquito pero muy travieso.
Mamá había trabajado todo el día, entonces decidí juntar el desorden que había ocasionado el perro.
Paquito, con su cuerpo delgado y diminuto me ayudó, luego nos quedamos viendo personajes de los cuentos fantásticos.
También vimos historietas que estaban guardadas en un cajón. Unas eran en blanco y negro, como los colores de una cebra y otras eran muy colorinches como el arco-iris. A mí me gustaban más las blanco y negro igual que a Paquito, pero parecía que a Tom le gustaban más las de color.
Luego de leer los cuentos e historietas nos dormimos. Cuando nos despertamos de la siesta fuimos a la plaza.
Antes de que mamá se despertara de su siesta decidimos ordenar todo para que se ponga contenta. Y así fue: sonreía de la felicidad.
De lo enojada que estaba echó a Tom, el perro, a la calle, luego se perdió en el horizonte.
El joven niño, Paquito, lloró por tres largos días, casi sin parar, entonces decidió ir a buscarlo.
Esa noche, cuando la mamá dormía, Paquito se escabulló hasta la ventana por donde salió a buscar a Tom.
Lo buscó y lo buscó hasta que encontró las huellas de Tom, las reconocía muy bien porque él no conocía a otro perro al que la faltara un dedo en cada pata.
Las huellas seguían hasta el bosque. Paquito sopló un silbato de plata especial que sólo los perros escuchaban y con el cual Tom, como un leopardo, iba a toda velocidad…
Con mucho coraje decidió entrar en el viejo bosque, pero apenas hizo tres pasos, se perdió. En ese momento no le importaba nada, sólo encontrar a su mascota.
Siguió las huellas hasta una cueva húmeda en donde, acurrucado en un rincón, estaba Tom.
El perro se abalanzó sobre el chico lamiéndole toda la cara.
Ya se hacía de día, así que decidió volver a su casa para no preocupar a su mamá, pero ésta ya se había despertado de su sueño y, al darse cuenta de que Paquito no estaba, desesperada llamó a la policía, a los bomberos…
Por otro lado, Paquito y Tom se perdieron pero vieron su pueblo y lo único que interrumpía su camino era un gran árbol caído que les servía como puente. Era eso o bajar el acantilado.
Cuando decidieron pasar sólo lo hicieron hasta la mitad del árbol porque se resbalaban.
Esperaron por horas hasta que un helicóptero los encontró. Un rescatista bajó del helicóptero y ató a Paquito pero no a Tom.
Cuando estaban subiendo, Tom se resbaló y cayó al acantilado pero por suerte había un río y cayó dentro de éste.
Paquito quiso volver pero no pudo, así que volvió a su casa sin Tom.
Desesperado se acercó al bosque sin entrar y sopló el silbato teniendo la esperanza de que Tom lo escuchara pero no pasó nada. Esto lo repitió por tres días hasta que el día cuatro lo volvió a hacer y por fin de los árboles salió Tom, algo rengo pero bien.
Por suerte Paquito y Tom se recuperaron de sus leves heridas.
Un mes después Tom volvió a romper las plantas.
Luego de un rato volvieron a la casa.
Mamá y Paquito, a las ocho de la noche salieron porque tenían que hacer algunas compras en el centro.
Paquito estaba muy preocupado. El perro, Tom. Tenía la costumbre de romper las plantas y todo lo que se encontrase en su camino cuando se quedaba solo.
Por eso, mamá. Cansada de que rompiera las cosas, le dijo que si hacía algún desastre más se iba de la casa.
Entonces, el desastroso Tom quedó solo.
Mamá y Paquito, después de hacer las compras, encontraron la casa desordenada. Por lo tanto, tanto uno como el otro pensaron que había sido el perro.
Luego de adentrarse más descubrieron a dos ladrones robando.
Los violentos ladrones, por la inesperada llegada de la familia, debieron tomarlos de rehenes.
Al ver esto, el valiente Tom, quien había permanecido escondido hasta ese momento, acorraló a los ladrones.
Mientras tanto, la mamá de Paquito, muy apresurada, llamó a la policía.
La policía luego de esposar y meter a los ladrones dentro del auto, se retiró.
Entonces, tanto Paquito como la mamá, agradecieron a Tom por haberlos salvado y le dijeron que, a pesar de que rompiera las plantas, nunca lo echarían de la casa.
jueves, 9 de abril de 2009
TOQO
El nombre en quechua de Sixto Vázquez Zuleta fue descubierto por mí recién en mi regreso a casa. Había hablado con él pero no había reparado en él.
Era un mediodía caluroso en esa ciudad situada a 2939 metros sobre el nivel del mar. Ya habíamos subido al monumento de los Héroes de la Independencia, ya habíamos tomado infinidad de fotografías.
Al pasar por la puerta del Museo Folclórico Regional, decidimos entrar, antes de buscar un lugar para almorzar. Creo que pensé que estaban por cerrar o lo leí en algún cartel, entonces realicé una mirada general de la antesala, con la seguridad de que me perdería detalles muy interesantes.
Un señor me recibió. Nos dijimos: "Buenos días".
Seguí observando. Había libros por doquier, también sobre el mostrador de madera que me separaba del recepcionista.
Recordé que en Tilcara había estado buscando inútilmente la obra poética de Churqui Choquevilca. El hecho de estar observando una biblioteca tan amplia y de darme cuenta de que los libros del mostrador estaban a la venta, pregunté por el autor tilcareño. No recuerdo exactamente las palabras que pronunció el hombre como respuesta, lo que no puedo olvidar hasta el día de hoy es mi desasosiego al escucucharlas. Dijo algo así: -Churqui es un escritor tilcareño, tiene que preguntar por él en Tilcara. Aquí es Humahuaca, tenemos autores humahuaqueños.
Me limité a decir que en una librería tan "nutrida" como esa, había pensado en encontrarlo. Recuerdo que mi mirada recorría rápidamente los libros expuestos.
-Voy a llevar estos dos- expresé. Había elegido uno de cuentos y uno de poesía.
Extendí el dinero, le di las gracias y salí rápidamente.
En el almuerzo, que realizamos en un local muy humilde pero con deliciosa comida, comenté a mis acompañantes lo sucedido dentro del museo, ya que ellos habían presenciado la escena. Mientras dábamos nuestros pareceres, saqué los libros adquiridos de mi bolso para comenzar a verlos, pues quería dejar en claro que los autores humahuaqueños también me interesaban. No había podido decírselo al vendedor, entonces lo repetía y me lo repetía una y otra vez.
Es mi costumbre leer la contratapa de los libros antes de disponerme a abrirlos y recorrer su interior. Lo hice, pues, en ese momento. Entonces me di cuenta. Allí, encabezando el comentario y la biografía estaba él: el recepcionista, el vendedor y, ahora, mi "descubierto" escritor humahuaqueño. En cada contratapa una foto de la misma persona que me había atendido en el Museo...
Me reí de mi estupidez, de haber creído que un recorrido rápido por varios lugares de una ciudad me iban a permitir "conocer", quizás, lo más importante de ella; me reí de haber pensado que en mi búsqueda vertiginosa iba a llegar al meollo de algo... Me reí de la venda que había estado llevando sobre mis ojos. Me reí de mi falta de consideración, de "tacto"...
Conté muchas veces este episodio pero le debía a TOQO esta reflexión. En realidad, a él no le hace falta el reconocimiento de una más de las turistas que pisaron rápidamente el Museo del cual es su fundador y director. Puede prescindir, inclusive, de cualquier galardón porque su orgullo está en haber nacido Coya, en haber viajado mucho y en elegir Humahuaca para establecerse, en respetar su cultura y promoverla a través de sus escritos y del Instituto Cultural Indígena. Su orgullo está en haber sido nombrado "una esperanza para la Nación Argentina" por su maestra de 4to grado, en haber vivido "los años más felices" de su vida como maestro rural...
A TOQO no le hace falta mi reconocimiento, a mí me hace falta, quizás para purgar mis vergüenzas.
miércoles, 8 de abril de 2009
MIS PALABRAS
En el habla cotidiana recurro muchas veces a los refranes o dichos populares. Aunque considero que muchos de ellos parecen sentencias, me ayudan a ver ciertos aspectos de la realidad. Por ejemplo: “Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”, me permite analizar que la obsesión irracional por algo puede terminar mal pero también que no es necesario ir mucho a la "fuente" para romper el "cántaro", que puede éste no romperse o que, en el último de los casos, puede romperse en otro lugar.
Mi abuela, que no había podido terminar siquiera cuarto grado, empujada a trabajar desde muy pequeña, recurría a la sabiduría popular para explicar muchas cosas y yo, que empezaba a interesarme por la ciencia y las letras la tomaba como blanco de mis correcciones y postulados. A ella le causaba mucha gracia y ésa era la forma en que nos comunicábamos: decía algo que sospechaba gramaticalmente incorrecto, me miraba de reojo y yo la corregía. Muchas veces expresaba “la cura que le habían dicho” para alguna enfermedad y mi función era preguntarle cómo ella podía comprobar que era así como "le habían dicho". Con el tiempo aprendí a respetar los dichos y entredichos de mi abuela. Los consejos de Martín Fierro llegaron a mí por primera vez a través de ella (algunos un poco cambiados por la reinterpretación que hacía de los mismos).
Años después conocí el contenido de este poema y pude comprobar que mi abuela había captado ideas fundamentales. Actualmente lo leo cada año con mis alumnos de quinto año y con ellos descubro o redescubro su valor. Y, respecto de los refranes, estamos haciendo un compilado de los que permanecen vigentes en las familias, con alumnos de 2do año.
Ella daba dos pasos hacia delante
Cuando ella llegaba dejaba una parte más hermosa muy lejos
Sus miradas estaban heridas y sangraban sobre la colina
En el año de la Guerra de Malvinas y gritábamos “Sólo le pido a Dios” de León Gieco. Hace nueve o diez años redescubrí a este cantante y sus canciones, por supuesto...
También desde hace un tiempo, valoro mucho la música folklórica y sus letras.
jueves, 2 de abril de 2009
MALVINAS.
Se conmemora hoy un aniversario más de la guerra de Malvinas.Estas tierras descubiertas por españoles, conquistadas por franceses, renegociadas entre estos dos imperios y, finalmente, heredadas a fuego, sangre y esperanza por nosotros, la Nación Argentina, nos fueron usurpadas por una parte del poder que hoy repite su acción en otros lugares del mundo...
No conocemos con certeza las riquezas de nuestras islas, tampoco sabemos qué es lo que mantiene a ese imperio pisando nuestro suelo.
Hemos demostrado que estas islas son nuestras: la tradición histórica, la posición geográfica nos lo aseguran pero más lo hace el valor de los combatientes a través de los tiempos.
En un período oscuro de la historia argentina fuimos llevados a una guerra reivindicatoria. Tampoco tuvimos en claro los objetivos que la motivaron. Estuvimos eufóricos al saber que eran pies argentinos los que tocaban nuestros suelos, que eran ojos jóvenes los que miraban ese cielo gris celeste a través de la bruma, de saber que serían estos patriotas los guardianes contra el invasor.
Destrucción de una tercera parte de la flota de guerra británica, destrucción total de la dotación de aviones Sea Harrier, tres mil bajas de mercenarios Gurcas, ingenio para manejar dispositivos para los cuales no existían manuales: sólo algunos de los actos heroicos que nuestros soldados llevaron a cabo en poco más de dos sufridos meses.
...Y luego la ilusión llegó a su fin...y nos dejó el sabor amargo de nuestros jóvenes héroes sesgados...
En el día de hoy, como un humilde homenaje, recordemos a nuestros hermanos: aquellos que quedaron en las islas, los que duermen en su mar, y también a estos que se nos cruzan anónimamente en nuestro andar diario. Todos ellos han despertado nuestra conciencia como Nación, pues han logrado que sintamos a Malvinas más nuestras que nunca.
A todos ellos jamás podremos agradecerles merecidamente el haber peleado en dos frentes: en las islas y en nuestro corazón...
Patricia Morante y Luis Aspiazu (Sobreviviente del Crucero General Belgrano).
miércoles, 1 de abril de 2009
RAMAS EN AJUAR DE ESPINAS...
Huitru
El monte, tambor de potros,
lagunas de sal
Hacia la noche su valentía
We mapu peñi
La distancia,
tiempo en la piel desgarrada
¿Quién hostiga a Huitru?
La soledad sentada sobre las tolderías.
Caiñe caiñe caiñe
En las cuentas del saqueo
dolor por la perdida huella.
Por los ausentes
cruza la derrota
y no es la herida su aliento.
We mapu peñi
¿Por qué los dioses eligen
la forma del árbol
para el descanso de los perseguidos?
Huitru
Bravo en la fuga hasta la sed.
Negra de estrellas es la arena.
Héroe es el desierto
Peñi mapu we
Desligar las ataduras
atarlo a la tierra.
Salvarle la muerte.
Guitu Wuta Chao
Música del viento para el que muere
Guitu Wuta Chao
Golpe seco
cielo sin nubes
y el Dios
es el verbo
la voluntad
Peñi we mapu
Ramas en ajuar de espinas
intemperie,
y en lo profundo
severas falanges
hasta el agua.
Guitu Wuta Chao
En el tronco los caminos del daño
Huitru Pampa
Huitru Caldén.

En enero del presente año visité la provincia de La Pampa y conocí uno de los pocos bosques de Caldén que todavía se conserva, en Parque Luro, a 30 km de Santa Rosa.
El Huitru o Caldén es una especie endémica, y bien merecería ser el árbol nacional.
Escribí respecto del caldén:
"¿Qué tendrá para decir desde su interior el caldén añoso?
¿Cuántas vidas vio pasar desde su firmeza y dignidad?
Con la sequedad a sus pies
y el viento eterno en sus ramas,
espera ofrecer el fruto, desde lo más profundo,
a su alado compañero."
martes, 24 de marzo de 2009
LAS IDEAS NO SE QUEMAN.

Mi conclusión es que los jóvenes tienen mucho que decir.

lunes, 23 de marzo de 2009
SERÁS MI HERMANO...
Nuestra tarea se hizo esperar pero estuvo henchida de emoción, como cada vez que contamos...
lunes, 16 de marzo de 2009
CONTADAS CON HISTORIA.
Este fue un proyecto breve pero sumamente provechoso que realizamos en el año 2007. A mí, particularmente, me abrió otra puerta al maravilloso mundo de la narración.
Actualmente estamos preparando una serie de cuentos y poesías para el próximo sábado (21 de marzo) en la plaza San Martín de Morón.
Y como dijo Ana María, que siempre me emociona con sus palabras (hasta en el celular): "si Dios quiere compartiremos contadas..."
sábado, 7 de marzo de 2009
UNA MUJER.
viernes, 6 de marzo de 2009
Y DIOS ME HIZO MUJER...
Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,ojos, nariz y boca de mujer.
Con curvas y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.
http://amediavoz.com/belli.htm
miércoles, 25 de febrero de 2009
MIS GESTOS.
Cuando quiero mostrar mi aprobación, cariño o cercanía a alguien doy o digo: "un abrazo".
Un abrazo de Patricia puede significar:
Quiero ayudarte.
Ayudame.
Pienso como vos.
No pienso igual pero te quiero.
Te amo.
Te voy a amasijar.
Te acompaño en el sentimiento.
Que seas feliz.
Hasta el próximo encuentro.
¿Cómo estás?
Ojalá nos volvamos a ver pronto.
¡Cuánto hacía que no te veía!
¡Qué rico perfume!
Tenés que bañarte.
Que no termine nunca.
Quiero jugar dominó.
Espero que vuelvas pronto.
No te olvido.
Feliz viaje.
Felices vacaciones.
Cuidate.
Que tengas paz.
Hasta mañana.
Gracias.
Perdón.
Por favor.
No sé qué decirte...
Propongo, a los que lean esta entrada y compartan el gesto del abrazo conmigo, que amplíen la lista en los comentarios... ¿qué significa un abrazo tuyo?
sábado, 21 de febrero de 2009
MIS ARQUETIPOS.
El trabajo es del año 2006.
Esta segunda parte tiene que ver con los "arquetipos" que tenemos en la vida. Cabe aclarar que en estos tres años que pasaron de la realización del trabajo, he conocido mucha gente digna de admiración también. No faltará oportunidad en la que me vea ampliando estos escritos...
Mi abuelo, cuando yo todavía no había estudiado el “atlas”, me enseñó a cantar el Himno Nacional Argentino. Lo cantábamos juntos, en cualquier momento del día, pero luego de la última estrofa hacíamos un silencio de tres segundos y yo tenía que decir:-Vicente López y Planes y Blas Parera.
Con mi abuelo también aprendí la letra de “Volver” y de “Mi Buenos Aires querido”. Hoy pienso que tal vez para él los tres eran himnos.
Mi abuelo es uno de mis arquetipos. Cuando por estos días me siento perdida, me gustaría encontrarme bajo los frondosos paraísos, en la larga mesa hecha con tablones, para jugar dominó con mi abuelo, en el verano, a la hora de la siesta (esa que nunca quise dormir).
El arquetipo es algo o alguien con quien nos identificamos, pero también algo o alguien que nos causa admiración. “...Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en relidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quien es. Cuéntase que Alejandro de Macedonia vio reflejado su futuro de hierro en la fabulosa historia de Aquiles; Carlos XII de Suecia, en la de Alejandro. A Tadeo Isidoro Cruz, que no sabía leer, ese conocimiento no le fue revelado en un libro; se vio a sí mismo en un entrevero y un hombre..."
(Borges, Jorge Luis. Obras completas. Biografía de Tadeo Isidoro Cruz. Emecé Editores. Tomo I.Pág. 562. Buenos Aires 1989). Quizás Patricia Alejandra vio su futuro docente en las enseñanzas de su abuelo, que sin ser maestro, le transmitió mucho más que letras de tango...
Otro de mis arquetipos es el General San Martín. Lo admiraba a través de las láminas de la revista infantil esperada los jueves. Mi abuelo también lo hacía. Y aunque se dice que esas ilustraciones no tienen mucho que ver con la verdadera historia, mi admiración es aún más grande al descubrir “lo humano” de esos héroes que nos enseñaron a amar en nuestra infancia.
En la actualidad me identifico con León Gieco, por la forma que tiene de “cantar” los problemas sociales; con el escritor Eduardo Galeano, por su admirable literatura comprometida con la realidad; con el poeta Mario Benedetti por su metáfora de la vida; con el periodista Jorge Guinzburg, por su inagotable sentido del humor.
Con las siguientes personas: Dafne, Elías y Paris, mis hijos, y Paci, mi esposo, también me identifico, por supuesto.






