A Odiseo.
Contrariamente
al modo de todas las penélopes
no eligen mis brazos,
ni mis pies, ni mis vértebras
el alargado tejido diurno
hasta la víspera de la nada,
hasta el umbral del destejer
y destejerse.
También extendida y cuidadosa,
emprenden mis manos
la tarea de bordar
en espera de la barca
donde, como en el revés
de un rito, desbordamos
y nos desbordamos.
<°> <°> <°> <°> <°> <°> <°>
...o këmamëll, voz del mapudungún: "corazón del árbol", el centro, el meollo...
lunes, 25 de marzo de 2013
viernes, 15 de febrero de 2013
Tierra de atrás.
"...Nos quedaremos así, seremos eso, y el sueño llegará desde su puerta invisible borrándonos en ese instante que nadie ha podido nunca conocer..."
Julio Cortázar.
(Fragmento de Background. Salvo el crepúsculo. 1984)
Dibujo Tolhuin: "El ojo de Udyat".
jueves, 31 de enero de 2013
domingo, 13 de enero de 2013
Llorar donde la vida.
Lo miró largamente.
Se desprendió el botón.
Desanudó su camisa.
Se dejó llevar.
Bailó en su ir y venir.
Aspiró su olor tendido a lo ancho del aire.
Tomó una bocanada de su aliento.
Musitó.
Lamió y relamió sus labios
con ese sabor tan suyo.
Jugó con sus dedos.
Abrió sus brazos y los cerró
tratando de retenerlo.
Sonrió de humedad.
Se envolvió en su desparpajo.
Se dejó socavar...
Porque ése:
el del beso en los pies,
el de la verde utopía,
el de la danza única,
el del frío y el miedo,
el de la hora exacta,
el de la caricia sanadora,
el de la música susurrante,
el de ese instante, esa nube y ese sol,
el de ese vaivén y esas espumas,
no volvería.
Fue la vez que
lloró de cara al mar.
(Nadie baila dos veces la misma danza.)
Foto Tolhuin
(Nadie baila dos veces la misma danza.)
Foto Tolhuin
lunes, 31 de diciembre de 2012
A los amores.
Cuatro elementos: queso de cabra,
ajo, pan, miel,( juntos).
La fiesta: el milagro del encuentro.
Cuerpos.
Una copa de rapsodia azul profundo.
La banda de sonido: leer en voz alta,
retomar el diálogo, la voz
defensora de las palabras.
Vamos a caballo de una locura,
como podar el lado oscuro
de los sueños, cosechar
entre cielos y nieves eternas
un grito exigiendo libertad,
pensar el sabor que de chicos
guardábamos en el corazón,
volver a la tierra, volver al girasol.
El eterno retorno a los orígenes.
Locos por la música del agua,
la espuma del mar.
La brasa siempre encendida
y el amor en vísperas,
a caballo y después de la lluvia.
Las manos que vuelven a curar.
Otra vez la paradoja:
nada que decir (con palabras).
Hicimos mucho más
cerca de los cóndores
que al pie del cerro.
Somos como somos.
Frutos de otros encuentros,
semillas de flor azul,
molinos de esperanza.
Somos la hora de los jinetes,
el largo camino de un mito,
historia, ríos.
Lo inexorable: temible salto
mortal al silencio.
Pero somos,
seguimos siendo centauros.
Y ahora, en el vacío
a sembrar el bosque.
Aprender de lo que perdura
en el desierto.
Intimidad insensible
del océano, nostalgias
que buscan entre un
"quiero ser", un "quieren"
y un "soy",
Lealtad a lo imposible,
lo inasible. Y la danza
de la dignidad.
Las preguntas de la memoria,
sensación bandoneón.
Llegarán las lluvias
estés o no estés.
Puede no haber despedida
pero, a la hora de la verdad,
sin equívocos, sin arte,
nos besará
la boca reseca del Adiós.
| https://corazondelarbol.blogspot.com/2012/07/lo-sabe.html |
Collage y fotos: Tolhuin
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ailurofilia,
Arcilla,
arte marciano,
Tallercito
domingo, 16 de diciembre de 2012
Informe sobre rincones.
I.
Punto de partida.
¿Cuántos rincones
se procura alguien
en el lugar que habita?
II.
Primeras apreciaciones.
Una voz,
dos voces,
tres voces...
III.
Clasificación.
El de la humillación del penitente,
el del paraguas escurriendo
tristemente la última lluvia,
el del apenado paraguas
seco y reseco de olvido,
el del florero explícito,
el del implícito
(también llamado penitente),
el del fusil,
el de llorar en la manga
de la camisa,
el del beso robado
o el del "arrinconamiento",
el de los recuerdos,
el del paraguas
escurriendo olvido,
el elegido para tejer,
el de atrapar la presa,
el de la última gota
de penumbra,
el de la ropa para lavar,
el de la soledad atrincherada,
el del juego de las escondidas,
el que se deshace junto con uno,
el de perder tiempo
de espaldas a la pared,
el de jugar con el palito,
con los pocitos,
con los bichos bolitas
u otros seres diminutivos,
el del paraguas
siempre escurriendo.
IV.
Conclusión final.
Rincones: "decir",
"dicen".
Lo demás
es silencio
en la casa.
Punto de partida.
¿Cuántos rincones
se procura alguien
en el lugar que habita?
II.
Primeras apreciaciones.
Una voz,
dos voces,
tres voces...
III.
Clasificación.
El de la humillación del penitente,
el del paraguas escurriendo
tristemente la última lluvia,
el del apenado paraguas
seco y reseco de olvido,
el del florero explícito,
el del implícito
(también llamado penitente),
el del fusil,
el de llorar en la manga
de la camisa,
el del beso robado
o el del "arrinconamiento",
el de los recuerdos,
el del paraguas
escurriendo olvido,
el elegido para tejer,
el de atrapar la presa,
el de la última gota
de penumbra,
el de la ropa para lavar,
el de la soledad atrincherada,
el del juego de las escondidas,
el que se deshace junto con uno,
el de perder tiempo
de espaldas a la pared,
el de jugar con el palito,
con los pocitos,
con los bichos bolitas
u otros seres diminutivos,
el del paraguas
siempre escurriendo.
IV.
Conclusión final.
Rincones: "decir",
"dicen".
Lo demás
es silencio
en la casa.
martes, 13 de noviembre de 2012
De ritos, semillas y alegría.
-Patri, vos tenés que comer girasol, te va a quitar la tristeza.
...Y al rato me ofreció una bolsita con semillas.
No sé si los nutrientes del girasol inciden de alguna manera en los estados de ánimo o, si consumiendo sus semillas todos los días, derriba la tristeza más profunda, tristeza parapetada tras varias hileras de gruesos muros.
Lo que sé es que hoy ese manojito llamando desde el fondo de mi bolso me salvó en la larga espera: espera en vano,espera de no se sabe qué o a quién, momento de nostalgia de la nada, pozo oscuro, combate inútil y desesperado.
Y entonces, el rito: cerrar los ojos; retener cada mínima, poderosa y sensible semilla entre los dientes; palpar con la lengua, saborear. Pensar en la flor, el sol, la tierra. Acordarse de la planta que creció al lado del poste de luz: la espera de la madurez de las semillas para quitarlas cuidadosamente con dedos de seis años. La espera vital, dulce. El rito de la infancia.
Las semillas, una a una de la flor así como en la boca (una a una). La magia de ver esa flor buscando la luz.
-¡Mami, es verdad que gira mirando el sol!
-Amigo, es verdad que te quita la tristeza.
...Y al rato me ofreció una bolsita con semillas.
No sé si los nutrientes del girasol inciden de alguna manera en los estados de ánimo o, si consumiendo sus semillas todos los días, derriba la tristeza más profunda, tristeza parapetada tras varias hileras de gruesos muros.
Lo que sé es que hoy ese manojito llamando desde el fondo de mi bolso me salvó en la larga espera: espera en vano,espera de no se sabe qué o a quién, momento de nostalgia de la nada, pozo oscuro, combate inútil y desesperado.
Y entonces, el rito: cerrar los ojos; retener cada mínima, poderosa y sensible semilla entre los dientes; palpar con la lengua, saborear. Pensar en la flor, el sol, la tierra. Acordarse de la planta que creció al lado del poste de luz: la espera de la madurez de las semillas para quitarlas cuidadosamente con dedos de seis años. La espera vital, dulce. El rito de la infancia.
Las semillas, una a una de la flor así como en la boca (una a una). La magia de ver esa flor buscando la luz.
-¡Mami, es verdad que gira mirando el sol!
-Amigo, es verdad que te quita la tristeza.
Foto Tolhuin. San Luis, 1999.
viernes, 9 de noviembre de 2012
No quiero que lo sepas.
Por eso escribo en papelitos sueltos
que escondo en las habitaciones.
Dejo palabras en los cimientos de las columnas,
en las costuras del mantel, en las patas de la silla.
Le susurro a los árboles ausentes
y a las contratapas de los libros.
Practico estilos poco usuales en mí:
epígrafes, epigramas, epitafios.
Digo "enojo" en voz alta
y al rato murmuro "no tanto".
Superpongo palabras en el reverso
de los almanaques y en los espejos,
para que mi único poema,
el unívoco,
se derrame, quede diseminado,
se haga pedacitos por toda la casa,
como mi corazón,
pero no quiero que lo sepas.
Por eso escribo en papelitos sueltos
que escondo en las habitaciones.
Dejo palabras en los cimientos de las columnas,
en las costuras del mantel, en las patas de la silla.
Le susurro a los árboles ausentes
y a las contratapas de los libros.
Practico estilos poco usuales en mí:
epígrafes, epigramas, epitafios.
Digo "enojo" en voz alta
y al rato murmuro "no tanto".
Superpongo palabras en el reverso
de los almanaques y en los espejos,
para que mi único poema,
el unívoco,
se derrame, quede diseminado,
se haga pedacitos por toda la casa,
como mi corazón,
pero no quiero que lo sepas.
martes, 16 de octubre de 2012
La Biblioteca de Padua, nos espera
LOS ESPERAMOS...CON NUEVO REPERTORIO
Y EL ENTUSIASMO DE SIEMPRE...
VIVA LA POESIA. VIVA LA VIDA.
V I V A L A P A L A B R A.
lunes, 8 de octubre de 2012
Falta poco...
ESTAMOS ANSIOSOS Y FELICES POR LA INAUGURACION...
...y "TRIALOGOS" ESTARA ALLI, EN LA CASA-ESPACIO CULTURAL...
Presentaremos nuestro repertorio habitual
y el cuento AD-ASTRA, de H. Conti.
Escrito en el alféizar.
Foto Tolhuin. Ventana de rancho en San Juan. Argentina.
Hicieron un pacto:
ellos se cerrarían
por lo menos unos segundos,
cada día frente a ella;
ella les mostraría aquel paisaje inexorable.
Ellos dejarían escapar,
de la índole que fueran,
las lágrimas;
ella los esperaría con el mar abierto
para escurrirlas.
Ellos no renunciarían por nada
del mundo
a esa brillo especial;
ella dejaría asomar otros ojos
ellos se cerrarían
por lo menos unos segundos,
cada día frente a ella;
ella les mostraría aquel paisaje inexorable.
Ellos dejarían escapar,
de la índole que fueran,
las lágrimas;
ella los esperaría con el mar abierto
para escurrirlas.
Ellos no renunciarían por nada
del mundo
a esa brillo especial;
ella dejaría asomar otros ojos
de fulgor semejante
al otro lado.
Ellos atraparían flores y pájaros
entre las pestañas;
ella dejaría colarse a la primavera
una y otra vez.
Ellos jugarían "veo veo", como cuando niños,
al otro lado.
Ellos atraparían flores y pájaros
entre las pestañas;
ella dejaría colarse a la primavera
una y otra vez.
Ellos jugarían "veo veo", como cuando niños,
a pesar de las arrugas
en sus contornos;
ella inventaría colores para el cielo.
Ellos aguardarían con paciente alegría
el beso que los cerrara;
ella dejaría entrar las tres notas
de un armónico silbido.
Ellos estarían hambrientos
de repasar la infancia;
ella pondría pan casero
en sus contornos;
ella inventaría colores para el cielo.
Ellos aguardarían con paciente alegría
el beso que los cerrara;
ella dejaría entrar las tres notas
de un armónico silbido.
Ellos estarían hambrientos
de repasar la infancia;
ella pondría pan casero
de las manos de la vecina.
Ellos pensarían en palabras arremolinándose;
ella les abriría un libro de páginas
acariciadas por la palma otoñal
de la brisa.
Ellos traspasarían
los límites del marco
Ellos pensarían en palabras arremolinándose;
ella les abriría un libro de páginas
acariciadas por la palma otoñal
de la brisa.
Ellos traspasarían
los límites del marco
en busca de algún atardecer,
ella no los retendría ni les ocultaría
tras cortinas o anteojos oscuros
el color de los sinsabores.
Ellos aprenderían de esa minúscula
araña en el alféizar;
ella dejaría que se les cuele el verde clorofila.
Ellos se admirarían ante la semilla explotando
desde la grieta;
ella les aseguraría flores aún en invierno.
Ellos probarían cerrarse por
largos períodos;
ella se cerraría también.
Ellos seguirían mirando aún
ella no los retendría ni les ocultaría
tras cortinas o anteojos oscuros
el color de los sinsabores.
Ellos aprenderían de esa minúscula
araña en el alféizar;
ella dejaría que se les cuele el verde clorofila.
Ellos se admirarían ante la semilla explotando
desde la grieta;
ella les aseguraría flores aún en invierno.
Ellos probarían cerrarse por
largos períodos;
ella se cerraría también.
Ellos seguirían mirando aún
con párpados caídos;
ella seguiría entregándose
con los postigos entornados.
Ellos no dejarían nunca
de reflejarse en otros ojos;
ella no dejaría jamás de ser espejo
de los sueños.
ella seguiría entregándose
con los postigos entornados.
Ellos no dejarían nunca
de reflejarse en otros ojos;
ella no dejaría jamás de ser espejo
de los sueños.
Nota respecto de la palabra ALFÉIZAR (que me llama la atención desde niña):
1. Rebaje hecho en la pared de ese corte para insertar en él la puerta o ventana.
2. Corte del muro alrededor de una puerta o ventana. Particularmente, en lenguaje corriente, la parte inferior de él.
Del árabe hispánico alḥáyza, y éste del árabe clásico ḥā'izah (espacio vacío).
Esta palabra en su acepción original se trataba de un término árabe que aludía al vacío, que sin embargo -como tantas otras voces de la construcción- ha cambiado de significado y posición arquitectónica al menos un par de veces a lo largo de su dilatada historia...
...Modernamente, el alféizar pasa de ser el hueco o vaciado, a ubicarse en la parte inferior de la oquedad -sin h, pillines-. Se define como el plano que delimita el hueco de una puerta o ventana y deja al descubierto el grueso del muro. Generalmente sólo se usa con el plano horizontal que sirve de coronación al antepecho de una ventana...
Pero, dejemos a un lado los tecnicismos: en el poema En el Alféizar Calado de José Martí (1853-1895) -político, pensador, periodista, filósofo y poeta cubano- apreciamos la belleza romántica y evocadora de este término:
Esta palabra en su acepción original se trataba de un término árabe que aludía al vacío, que sin embargo -como tantas otras voces de la construcción- ha cambiado de significado y posición arquitectónica al menos un par de veces a lo largo de su dilatada historia...
...Modernamente, el alféizar pasa de ser el hueco o vaciado, a ubicarse en la parte inferior de la oquedad -sin h, pillines-. Se define como el plano que delimita el hueco de una puerta o ventana y deja al descubierto el grueso del muro. Generalmente sólo se usa con el plano horizontal que sirve de coronación al antepecho de una ventana...
Pero, dejemos a un lado los tecnicismos: en el poema En el Alféizar Calado de José Martí (1853-1895) -político, pensador, periodista, filósofo y poeta cubano- apreciamos la belleza romántica y evocadora de este término:
En el alféizar calado
De la ventana moruna,
Pálido como una luna,
Medita un enamorado.
Pálida en su canapé
De seda tórtola y roja,
Eva, callada, deshoja
Una violeta en el té.
Y es que el alféizar es sin duda lugar de meditaciones y romances; de sueños, pensamientos y palabras...
Información extraída de http://365palabras.blogspot.com.ar
martes, 11 de septiembre de 2012
Homenaje al árbol de mi casa.
Los poetas e historiadores son alumnos de primer año de secundaria del Instituto M. T. de Alvear de Ituzaingó.
A partir de la lectura de textos literarios referidos a árboles y al cuidado de la naturaleza, se les pidió que buscaran información acerca de los árboles de sus casas y de sus barrios. También escribieron breves historias o textos poéticos, basados en otra investigación, es decir, en las anécdotas familiares.
Seleccionaron frases de dicha actividad y elaboraron los carteles.
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Poesía,
Trabajo en el aula
domingo, 2 de septiembre de 2012
Los pasos del regreso
vienen cargados de la noche.
La noche es el ladrido de un perro,
la pesada niebla ,
el domingo que pasó
pero se resiste a irse, todavía.
La noche es el invierno
atravesado por un ladrido,
en la tenaz agonía del domingo.
Como en otra oscuridad:
el vaivén quejumbroso
de los trenes;
alguna voz remota;
los pasos, diseminados
en ecos repetidos.
Desde el umbral se oye.
Al otro lado habita un silencio
denso, impermeable, tosco.
La noche es un aullido amordazado,
una boca desmesuradamente abierta,
y muda,
cabalgando en la espesa soledad.
vienen cargados de la noche.
La noche es el ladrido de un perro,
la pesada niebla ,
el domingo que pasó
pero se resiste a irse, todavía.
La noche es el invierno
atravesado por un ladrido,
en la tenaz agonía del domingo.
Como en otra oscuridad:
el vaivén quejumbroso
de los trenes;
alguna voz remota;
los pasos, diseminados
en ecos repetidos.
Desde el umbral se oye.
Al otro lado habita un silencio
denso, impermeable, tosco.
La noche es un aullido amordazado,
una boca desmesuradamente abierta,
y muda,
cabalgando en la espesa soledad.
martes, 21 de agosto de 2012
Diseño Tolhuin.
Me di cuenta
apenas pasó. Sentí el golpe en los oídos,
el bullir en el corazón. Un enorme globo inflado
dentro de mi cabeza. La piel, agrietada. Gris la mirada.
Distorsionado, el rostro, parecía aguardarme allí desde siempre,
nacido en el espejo, presente aún antes de ser imagen fiel,
antes de ser un millón de pequeños reflejos desencajados.
Un rompecabezas armado a la fuerza.
apenas pasó. Sentí el golpe en los oídos,
el bullir en el corazón. Un enorme globo inflado
dentro de mi cabeza. La piel, agrietada. Gris la mirada.
Distorsionado, el rostro, parecía aguardarme allí desde siempre,
nacido en el espejo, presente aún antes de ser imagen fiel,
antes de ser un millón de pequeños reflejos desencajados.
Un rompecabezas armado a la fuerza.
Me dí cuenta, lo sentí.
Y no hubo
palabra.
No hubo
balbuceo
No hubo
palabra.
No hubo
balbuceo
No hubo
un solo
ruido.
martes, 14 de agosto de 2012
Nombres.
Diseño Tolhuin.
https://soundcloud.com/las-anez/tucusito
https://soundcloud.com/las-anez/tucusito
Tucusito
Juanita Añez
Pluma verde de metal
Brillante esmeralda
Azul azucarada
Fría rosa
Capa aterciopelada
Danza roja
desplegada tropical
sedosa sola
Desaparece y vuelve
Bosque naranja lluvioso
Eléctrico vuelo circular
Fina carga de energía
No me llore mi vida
Que su mamá la cuida y la aleja de ese mal.
No le va a pasar nada
De noche la virgen la bendice y la guarda.
Si se la lleva vuélvala a regresar
Hágale caso y dele su comida
Llévela al pueblo y si está cansada
Tráigala pronto que aquí está su mamá.
No me llore mi vida…
Pluma verde metálica
Brillante esmeralda
Azulosa, azucarada
Fría, golosa
Capa de terciopelo
Danza rojiza desplegada
Tropicales destellos
Sedosa sola
Desaparece y vuelve
Bosque naranja lluvia
Eléctrico vuelo circular
Carga de energía
sábado, 11 de agosto de 2012
Espectros en bolsas plásticas.
Autocita:
"Y hubo un tiempo en que los fantasmas
ya no se presentaban
en sábanas preferentemente blancas".
Hostilidad, rechazo,
insomnio zumbando
en los círculos del
desconcierto,
ramos de flores
bajo el polvo.
Me dispongo a meterlo todo
en una bolsa.
Busco una bien grande.
Sigo: pacto de cinismo,
ausencia atemporal, desidia,
cartas sin destinatario,
opresión.
La ato bien fuerte,
que nada se escape.
Me sorprendo,
después de todo
la bolsa queda sin llenar
y puro nudo.
Ahora sí:
¡a caminar!
"Y hubo un tiempo en que los fantasmas
ya no se presentaban
en sábanas preferentemente blancas".
Hostilidad, rechazo,
insomnio zumbando
en los círculos del
desconcierto,
ramos de flores
bajo el polvo.
Me dispongo a meterlo todo
en una bolsa.
Busco una bien grande.
Sigo: pacto de cinismo,
ausencia atemporal, desidia,
cartas sin destinatario,
opresión.
La ato bien fuerte,
que nada se escape.
Me sorprendo,
después de todo
la bolsa queda sin llenar
y puro nudo.
Ahora sí:
¡a caminar!
Atardeceres rojos
Todos los jueves veo el atardecer en la ruta. Rojo, amarillento o abigarrado. A menudo, el sol tras los carteles o, en medio de los árboles, como un fruto que se excede en sus dimensiones. A veces llego tarde a la caída soberbia y parsimoniosa. Es decir, que el cielo ya está encendido. Y ese retraso es un prodigio.
martes, 31 de julio de 2012
Lo sabe.
Se da cuenta de mi malestar,
de mis dolores de ausencia,
de mis incontrolables pies fríos.
Soporta estoicamente,
aunque inclinando las orejas,
mis lecturas poéticas en voz alta
y mis crisis de llanto.
Sabe... y me prodiga
miles de cabezazos
y refregadas.
Y yo le agradezco y le permito
que también se beneficie
con mis caricias
y la dejo
dormir
aquí.
Aquí
cerquita
palpitando
ronroneando
sobre mis pies
incontrolablemente fríos
Una vez que ambas
estamos reconfortadas,
la una con la otra,
mutuamente,
amorosamente,
y vuelve a su sueño,
yo me olvido de ella.
Y así
plácidamente
bajo las sábanas
me acuerdo del mundo
bajo las sábanas.
martes, 3 de julio de 2012
despertar y pensar que soñé
con la sota de basto
darle vuelta la cara
a los atardeceres rojos
cruzarme de vereda
para no entablar saludos
con la nostalgia
mirar de reojo
el presagio de
diagnosticar opresión
en el pecho como efecto
de la condición
de fumadora pasiva
rechazar por desechables
los poemas de amor
transitar el desamparo
con estúpida alegría
silbar con las manos
en los bolsillos
pateando versos
determinar que el mal dormir
es pariente de los tábanos
desconocer la ortografía
de ese día feliz
preguntar distraídamente:
-¿quién era?-
ante la traidora evocación
del nombre
derramarme y no saber por qué
lunes, 25 de junio de 2012
Poeta y Herrero
Dardo Dorronzoro. Poeta y herrero de Luján.
(Nació en 1913. Desaparecido por la dictadura desde el 25 de junio de 1976)
Presente!
No es solamente la luna ni el rocío ni la luz celeste de los pájaros, puede también ser una alpargata vieja, toda agujereada, toda casi muerta después de andar fábricas, andamios o duros y calientes caminos de noviembre.
No, no necesariamente todo lo poético debe ser bello.
Yo he visto horribles chicos grises como la tierra comiendo tierra, yo los he visto ahí, con sus andrajos y su mugre, reptando, y los he tocado, acariciado su piel y convertido en ángeles, en mariposas, en viento de septiembre. Porque todo antes de ser poesía debe pasar por mi corazón, darlo vuelta con el grito para arriba, colocarlo para el alba, cara al cielo.
Todo debe pasar por mi sangre, por mis huesos, por mi respiración, por el corazón de mi sangre. Pues yo soy un poeta no un hacedor de versos bonitos.
Yo soy un poeta que ama a los que no tienen amor ni pan, a los que se van sin haber llegado, a los que a veces sonríen, a los que a veces sueñan, a los que a veces les crece un fusil en las manos y salen a morir por la vida.
En suma: yo he sido, soy y seré un poeta revolucionario.
sábado, 23 de junio de 2012
Los Vuelos de Triálogos.
16 de junio en la sala del Colectivo poético teatral Vuelos de Castelar.
La parte central de nuestro convite. Con momentos de tensión en la presentación del cuento "LA MUJER ESTRELLADA" de Rodolfo Bracelli.
"¿Hay algo más baldío que una mujer que no posea ni un secreto...?"
Gracias a Miguel por las fotos.
Gracias al público maravilloso.
GRACIAS A MIS CÓMPLICES Y AMIGOS, ANA Y GUS, POR LA ALEGRÍA DE CONSTRUIR JUNTOS LOS MÁS BELLOS PUENTES POÉTICOS.
miércoles, 20 de junio de 2012
ELLA. Juan Laurentino Ortiz.
Ella anuda hilos entre los hombres
y lleva de aquí para allá la mariposa profunda
ala del paisaje y del alma de un país, con su polen...
Ella hace sensible el clima de los días, con su color y su perfume...
a su pesar, muchas veces, como bajo un destino.
Testimonio involuntario, ella,
de un cierto estado de espíritu, de un cierto estado de las cosas,
en que la circunstancia da su hálito...
Pero se dirige siempre a un testigo invisible,
jugando naturalmente con la tierra y el ángel,
el infinito a su lado y el presente en el confín...
Más es el don absoluto, y la ternura,
ella que es también el término supremo y la última esencia
con las melodías de los sentidos y los símbolos y las visiones
y los latidos
para el encuentro en los abismos...
Mas tiene cargo de almas,
y es la comunicación,
el traspasado ser, "como se da una flor", en el nivel de los niños,
más allá de sí misma, en el olvido puro de ella misma...
Y no busca nunca, no, ella...
espera, espera, toda desnuda, con la lámpara en la mano,
en el centro mismo de la noche
Juan Laurentino Ortiz (JUANELE). Foto perteneciente a la biblioteca Alba Correa Scandell de
Castelar
y lleva de aquí para allá la mariposa profunda
ala del paisaje y del alma de un país, con su polen...
Ella hace sensible el clima de los días, con su color y su perfume...
a su pesar, muchas veces, como bajo un destino.
Testimonio involuntario, ella,
de un cierto estado de espíritu, de un cierto estado de las cosas,
en que la circunstancia da su hálito...
Pero se dirige siempre a un testigo invisible,
jugando naturalmente con la tierra y el ángel,
el infinito a su lado y el presente en el confín...
Más es el don absoluto, y la ternura,
ella que es también el término supremo y la última esencia
con las melodías de los sentidos y los símbolos y las visiones
y los latidos
para el encuentro en los abismos...
Mas tiene cargo de almas,
y es la comunicación,
el traspasado ser, "como se da una flor", en el nivel de los niños,
más allá de sí misma, en el olvido puro de ella misma...
Y no busca nunca, no, ella...
espera, espera, toda desnuda, con la lámpara en la mano,
en el centro mismo de la noche
Juan Laurentino Ortiz (JUANELE). Foto perteneciente a la biblioteca Alba Correa Scandell de
Castelar
viernes, 1 de junio de 2012
desCAScarada.
demaquillarme
desvestirme
quitarme enaguas
desarroparme
descascararme
sacarme capas
descortezarme
despellejarme
despojarme
y reverdecer
siempre
como el chañar.
domingo, 27 de mayo de 2012
Raymundo Gleyzer
Acto homenaje.
Militante popular, vecino del barrio, hincha del Bicho, periodista, cineasta.
Detenido desaparecido el 27 de mayo de 1976 por el terrorismo de Estado.
Colocaremos una baldosa con su nombre en la vereda de la casa de su infancia, en la calle Luis Belaustegui 2543 (y Artigas).
SÁBADO 2 DE JUNIO 11,30 HORAS
(si llueve, pasa al sábado siguiente, misma hora)
Vení con tu cámara y entre todos registramos el acto.
Convocan:
Militante popular, vecino del barrio, hincha del Bicho, periodista, cineasta.
Detenido desaparecido el 27 de mayo de 1976 por el terrorismo de Estado.
Colocaremos una baldosa con su nombre en la vereda de la casa de su infancia, en la calle Luis Belaustegui 2543 (y Artigas).
SÁBADO 2 DE JUNIO 11,30 HORAS
(si llueve, pasa al sábado siguiente, misma hora)
Vení con tu cámara y entre todos registramos el acto.
Convocan:
- Familiares de Raymundo
- Comisión x la Memoria y la Justicia de La Paternal y Villa Mitre
- La Paternal Cine Ambulante
- Grupo Rev(b)elando Imágenes
domingo, 20 de mayo de 2012
Triálogo estrellado.
Ocurrió
el sábado 19 de mayo, en el que TRIÁLOGOS, es decir, Ana María Oddo,
Gustavo D'Orazio y Patricia Morante ofrecimos nuestro recital.
Entre consabido y renovado, serio y risueño, esperado y sorpresivo, el Convite Poético
fue de esos en los que el conjuro tranforma en difusos los roles
anfitrión-invitado, artista-público, escritor-lector, de tan placentera
que fluía la comunicación.
Cuentos y poesías revoloteaban, se posaban en las ramas, nos hablaban al oído...
Nos encontramos exultantes... y agradecidos con Estela Maris, Claudia, y Elena de la Biblioteca; con los amigos, el público renovado y con nosotros mismos.
¡LARGA VIDA A LOS CONVITES POÉTICOS!
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