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...o këmamëll, voz del mapudungún: "corazón del árbol", el centro, el meollo...

jueves, 28 de febrero de 2019

Darío.

bello
intenso
profundo
como la mirada
del niño hombre
como el hombre niño
como la voz de María Ester
como el silencio que nos habitó
después de la obra de María Ester
ɹǝʇsǝ ɐíɹɐɯ ǝp ɐɹqo ɐl ǝp séndsǝp 
óʇıqɐɥ sou ǝnb oıɔuǝlıs lǝ oɯoɔ
 ɹǝʇsǝ ɐíɹɐɯ ǝp zoʌ ɐl oɯoɔ
 oñıu ǝɹqɯoɥ lǝ oɯoɔ
 ǝɹqɯoɥ oñıu lǝp
 ɐpɐɹıɯ ɐl oɯoɔ
 opunɟoɹd
 osuǝʇuı
 ollǝq
ɹǝʇsǝ ɐíɹɐɯ ǝp ɐɹqo ɐl ǝp séndsǝp 
óʇıqɐɥ sou ǝnb oıɔuǝlıs lǝ oɯoɔ
 ɹǝʇsǝ ɐíɹɐɯ ǝp zoʌ ɐl oɯoɔ
 oñıu ǝɹqɯoɥ lǝ oɯoɔ
 ǝɹqɯoɥ oñıu lǝp
 ɐpɐɹıɯ ɐl oɯoɔ
 opunɟoɹd
 osuǝʇuı
 ollǝq
bello
intenso
profundo
como la mirada
del niño hombre
como el hombre niño
como la voz de María Ester
como el silencio que nos habitó
después de la obra de María Ester



Foto Tolhuin: Río Capitán. 24 de febrero de 2019.

Diseño Marciano: Silencio profundo en el reflejo del río...

martes, 26 de febrero de 2019

Lilí.

🎶🎶🎶🎶🎶🎶
🎶🎶🎶🎶🎶🎶


se abre el cuaderno
anónimos y sueños
gritos de nubes

la siesta es rito
regalo de hojas verdes
poesía pura 

en el bordado 
cortinas y palabras
se abre un silencio

anecdotarios
otra historia de barcos
y desembarcos

voz que va y viene
del tiempo a las raíces
y en el amor

...que viene y va
belleza de Amaranto
ama y resiste

Cine de ventanilla.

En algún comercio de la ruta 7, entre Ingeniero Pablo Marín y Las Malvinas, muy cerca de la banquina, montaron el escenario de un predicador que vocifera a pesar del micrófono.
La gente sentada prolijamente en filas de sillas de plástico blancas, escucha atenta, o eso parece, porque el 410 o ex 57 en el que viajamos pasa tan a 90 que sólo permite una visión fugaz y despeina a los espectadores, al toldo del escenario, a la voz distorsionada de quien predica.

jueves, 21 de febrero de 2019

Poema IX

Hemos perdido la ternura,
como quien abre la mano
en un descuido.
La perdimos y ahora
no sabemos qué hacer en esta intemperie.
¿Podremos recuperar
la ceremonia risueña
en la que dábamos vida plena
a esa hermana encantada?
¿O tendremos que adosarnos
esta nueva ausencia
que da cabida al miedo
y nos ofrece a un tiempo
la desconfianza
y la coraza?
Similar sensación
a la del olvido,
si quizás el olvido
en vez de apatía
fuera una sensación:
ignoramos dónde, por qué y cómo.
Ignoramos el desconocimiento
hasta bien metido el temor
en la sangre y en el hueso.
Un día ya no encontramos estrella,
ni arrullo, ni rito;
sólo una longeva carencia.

Volando salió la ternura
cuando en aquel descuido
abrimos la mano,
cuando dejamos escapar la tibieza,
cuando empezamos
a sostener el miedo.














viernes, 14 de diciembre de 2018

Teuco

UN PÁJARO

Para descreer de los pájaros
debes primero tocar un pájaro

su sonido
es más pájaro que él
pero su ficción más verdadera:
hizo un cuerpo

un instante

tócalo:
lo que llamamos nunca
es la primera superficie.

Leopoldo Castilla.



http://el-placard.blogspot.com/2012/05/poemas-de-leopoldo-castilla.html
http://tumaskota.com/casabello/portfolio/leopoldo-teuco-castilla-argentina/


SOBRE EL AMOR

No creas que tu amor
depende de ti o de ella
de lo que sienten o ven o sueñan
hay metales, movimientos
campos de fuerza
cuya acción no empieza nunca
actos virtuales
que te despedazarían

en algún lugar
esas materias
esos instantes que contienen lo inverso
libran una batalla

los que se aman
han sobrevivido.

Leopoldo Castilla.

martes, 11 de diciembre de 2018

martes, 13 de noviembre de 2018

Trilogía por bosque.

Para Alejandra.

Algo como un murmullo,
sinfonía marrón de los crujidos.
Arrullo ancestral.

Tapiz milenario.
Recovecos y sombras entornadas,
refugio de calores y olores
desperezándose en mediodías.

Recuerdos del desprendimiento.
Dos veces libre la caída:
hacia el centro de gravedad
y en danza con el viento.

Acopio.
Acarreo.
Algo como huellas de la última savia.
Viaje de regreso a lo escondido.
Ofrenda nutrida y nutricia.
Memoria vegetal, alimento circulatorio.

Algo hay además de muerte.
Algo, además de vida.
Algo en las hojas secas del parque.
Septiembre 25
<•><•><•><•><•><•><•><•><•><•><•>

Para Melina.

He vuelto al parque
después de un tiempo
y he vuelto con los versos
de Mel en la memoria.
Versos para los árboles
de la vereda, los plantados
para que mueran, los cercados
por "baldosas siniestras".

He vuelto con el recuerdo
de la última pregunta
de mi corazón aquí nacida
y con la angustia y el poema
de la ausencia.

Parque de un árbol aquí
y otro allá;
alguno nativo, otro exótico.
Sin canteros que los limiten
pero aislados unos de otros.
Algunas hileras interrumpidas
por senderos de cemento.
Añosos, frondosos,
sin arbolito pequeño que proteger.
¿Tocarán sus raíces entre ellos
como me contaron
que en el monte hacen?
Octubre 16
<•><•><•><•><•><•><•><•><•><•><•>

Para Myrian y Lucía.

Dos mujeres que amo
así, como de la nada,
empezaron a hablar
del día en que los árboles
van a tomar la ciudad,
van a saludar con sus raíces
desde las grietas del cemento,
raíces en trama interminable
con otras y otras y otras.
-Va a ser una rebelión amorosa,
ya lo estoy viendo-, dijo una de ellas
con la sonrisa más pícara que le vi
hasta ahora.
A la segunda le brillaban los ojos
más de lo normal.
Y yo les creo. Creo en sus palabras,
en sus miradas y en sus risas.
¿Cómo no les voy a creer si son
parte del bosque, si nacieron allí,
si son árboles nativas y guardianas
de la vida?
¿Cómo no creerles si echan sombra y protegen,
abrazan y brillan,
son rama y refugio de pájaros
y son mujeres que amo?
Noviembre 13
Foto Tolhuin. Árbol Tipa en Amaranto~Raco~Tucumán.


domingo, 27 de mayo de 2018

Vereda de un barrio de un día cualquiera.

El poeta nos dijo:

-Setenta balcones hay en esta casa,
setenta balcones y ninguna flor-.

A lo que nosotros respondimos:

-No tenemos balcones aquí pero tanto amamos las plantas y amamos el ave que mirá lo que pasó. Hacé click en la foto, Baldomero:
















miércoles, 23 de mayo de 2018

Bienteveo.

Espero porque se me ocurre que los pájaros van a venir por la noche a decirme algo.
Tal vez sea porque estuve pensando en ellos todo el día, persiguiéndolos despacito para tomarles fotos u observando sus comportamientos.
Mi amiga tiene fascinación por fotografiarlos en vuelo pero yo prefiero captarlos cuando se acercan lo suficiente. Así que mientras ella sale corriendo detrás de los que huyen me siento sigilosamente a esperar. Y espero.
Hoy, en ese banco viejo de la Casa de la Memoria se posaron todos los de nombre conocido para mí. Venían por turnos y a veces se interrelacionaban, aunque más no sea para echarse unos a otros.
Fue hermoso como transcurrió el tiempo sin que me diera cuenta, viendo revoloteos, búsquedas de alimento en la tierra, escuchando trinos y lo que parecía "una protesta" en la voz de la calandria mientras saltaba del árbol al banco y de éste al suelo.
Me acordé de algo que leí una vez acerca de la inteligencia de las aves y de las redes que pueden llegar a formar, de sus emociones y sentimientos. Me acordé de los colibríes que anidaron en mi casa y de la visita a una laguna donde no me alcanzaban los ojos para tanta maravilla. Me acordé de Basilio Argimón hablando con los tordos y de las tres notas de un zorzal en la ventana al final del invierno.

Es hermoso el tiempo con los pájaros, dulce y sublime, y también nostálgico, ¿para qué negarlo?, sobre todo cuando aparecen como ahora, por la noche, para decirme algo.
Foto Tolhuin. Casa de la Memoria y  la Vida. Morón.


viernes, 18 de mayo de 2018

De llantos y otras voces.

v i e n t o   t i e r r a    f u e g o   a g u a
l l o r a    g i m e    g r i t a     s a n g r a

Hay un niño dormido 
en el regazo de la madrugada. 
Antes escuchó un cuento. 
Se arrebujó junto al fuego. 
Se hundió en su silencio.
El cuento sigue
y se transforma en canción,
luego en abejas,
luego en un único susurro
que apenas asoma en los labios.
Finalmente se va apagando 
y de todo se adueña el silencio.
La tierra está gimiendo,
Foto de Casa Fuentealba DVV abril 2018
el fuego lo está gritando,
el agua está sangrando,
el viento lo está llorando:
hay niños y niñas ahora mismo
arrebujados por el fuego,
hundidos para siempre 
en el silencio,
sin cuento de cuna, sin canción.



a m o r   s i n   p a l a b r a s

Procesión por dentro
en el final de una canción que nos zumba bajito
como abeja en peligro.
... si no hi ha pins,
no es fan pinyons, ni cucs ni ocells...
... del cielo lloverá sangre,
el viento lo está llorando...
Dar vuelta una página en la escena
con el cuidado que se tiene ante un niño dormido
en el regazo tibio de la madrugada.
... necesito silencio para escuchar a la tierra...
El susurro de un rito, un momento de devoción,
hace despegar apenas los labios
para el ceremonial instante sin tiempo
del grito profundo.

Después, el después.

Un gesto que antecede a la palabra justa.
La esperanza en un poema.
Culto por el fuego compartido.
... no queremos ni podemos
dejar que la canción se haga ceniza...
Y otra vez el revés del silencio.


martes, 1 de mayo de 2018

Los mártires de Chicago.

El 1 de Mayo no es un feriado más ni una fiesta. Lo estableció la Internacional Socialista en 1889 como jornada universal por las 8 horas de trabajo y en homenaje a los llamados "mártires de Chicago", Engel, Spies, Parsons y Fischer, ahorcados el 11 de noviembre de 1887. El patriota y literato cubano, José Martí, como periodista cubrió la noticia y su nota fue publicada por el diario La Nación de Buenos Aires el 1 de enero de 1888 y este es su relato.
José Martí / Escritor, poeta y político cubano
José Martí, el diario La Nación y el 1 de Mayo
«Y ya entrada la noche y todo oscuro en el corredor de la cárcel pintada de cal verdosa, por sobre el paso de los guardias con la escopeta al hombro, por sobre el voceo y risas de carceleros y periodistas, mezclado de vez en cuando a un repique de llaves, por sobre el golpeteo incesante del telégrafo que el Sun de Nueva York tenía establecido en el mismo corredor... por sobre el silencio que encima de todos esos ruidos se cernía, oíanse los últimos martillazos del carpintero en el cadalso. Al fin del corredor se levantaba el cadalso.
–Oh, las cuerdas son buenas: ya las probó el alcaide.
El verdugo habla, escondido en la garita del fondo, de las cuerdas que sujetan el pestillo de la trampa.
–La trampa está firme, a unos diez pies del suelo...
No; los maderos de horca no son nuevos; los han pintado de ocre para que parezcan bien en esta ocasión; porque todo ha de estar decente, muy decente... Sí, la milicia está a mano; y a la cárcel no se dejará acercar a nadie... De veras que Lingg era hermoso...
Risas, tabaco, brandy, humo que ahoga en sus celdas a los reos despiertos. En el aire espeso y húmedo chisporrotean, cocean, bloquean, las luces eléctricas. Inmóvil sobre la baranda de las celdas, mira al cadalso un gato... Cuando de pronto, una melodiosa voz, llena de fuerza y sentido, la voz de uno de estos hombres a quienes se supone fieras humanas, trémula primero, vibrante en seguida, pura y luego serena, como quien ya se siente libre de polvos y ataduras, resonó en la celda de Engel, que, arrebatado por el éxtasis, recitaba El tejedor, de Enrique Heine, como ofreciendo al cielo el espíritu, con los dos brazos en alto:
"Con los ojos secos, lúgubres, ardientes,
rechinando los dientes,
se sienta en su telar el tejedor;
¡Germania vieja, tu capuz zurcimos!
Tres maldiciones en la tela urdimos;
¡Adelante, adelante el tejedor!
Maldito el falso Dios que implora en vano
en invierno tirano
muerto de hambre el jayán en su obrador;
¡En vano fue la queja y la esperanza!
Al Dios que nos burló, guerra y venganza.
¡Adelante, adelante el tejedor!
¡Maldito el falso Rey del poderoso
cuyo pecho orgulloso
nuestra angustia mortal no conmovió!
¡El último doblón nos arrebata,
y como a perros luego el Rey nos mata!
¡Adelante, adelante el tejedor!
¡Maldito el falso Estado en que florece,
y como yedra crece
vasto y sin tasa el público baldón;
donde la tempestad la flor avienta
y el gusano con poder se sustenta!
¡Adelante, adelante el tejedor!
¡Corre, corre sin miedo, tela mía!
¡Corre bien, noche y día!
Tierra maldita, tierra sin honor,
con mano firme tu capuz zurcimos;
tres veces, tres la maldición urdimos:
¡Adelante, adelante el tejedor!'
Y rompiendo en sollozos, se dejó Engel caer sentado en su litera, hundiendo en las palmas el rostro envejecido. Muda lo había escuchado la cárcel entera, los unos como orando, los presos asomados a los barrotes, estremecidos los periodistas y los carceleros, suspenso el telégrafo, Spies a medio sentar, Parsons de pie en su celda, con los brazos abiertos, como quien va a emprender vuelo.
El alba sorprendió a Engel hablando entre sus guardas, con la palabra voluble del condenado a muerte, sobre lances curiosos de su vida de conspirador; a Spies, fortalecido por el largo sueño; a Fischer, vistiéndose sin prisa las ropas que se quitó al empezar la noche para descansar mejor; a Parsons, cuyos labios se mueven sin cesar, saltando sobre sus vestidos, después de un corto sueño histérico.
–¿Oh, Fischer, cómo puedes estar tan sereno, cuando el alcaide que ha de dar la señal de tu muerte, rojo por no llorar, pasea como una fiera de alcaidía?
–Porque –responde Fischer, clavando una mano sobre el brazo trémulo del guarda y mirándole de lleno en los ojos– creo que mi muerte ayudará a la causa con que me desposé desde que comencé mi vida, y amo más que a mi vida misma, la causa del trabajador; y porque mi sentencia es parcial, ilegal e injusta.
–Pero Engel, ahora que son las 8 de la mañana, cuando ya sólo te faltan dos horas para morir, cuando en la bondad de las caras, en el afecto de los saludos, en los maullidos lóbregos del gato, en el rastreo de las voces, y los pies, estás leyendo que la sangre se te hiela, ¿cómo no tiemblas, Engel?
–¿Temblar porque me han vencido aquéllos a quienes hubiera querido yo vencer? Este mundo no me parece justo; y yo he batallado, y batallado ahora con morir, para crear un mundo justo. ¿Qué me importa que mi muerte sea un asesinato judicial? ¿Cabe en un hombre que ha abrazado una causa tan gloriosa como la nuestra desear vivir cuando puede morir por ella? ¡No, alcaide, no quiero droga; quiero vino de Oporto!–. Y uno sobre otro, se bebe tres vasos...
Spies, con las piernas cruzadas, como cuando pintaba para el "Arbeiter Zeitung" el universo dichoso, color de llama y hueso, que sucedería a esta civilización de esbirros y mastines, escribe largas cartas, las lee con calma, las pone lentamente en sus sobres, y una y otra vez deja descansar la pluma para echar al aire, reclinado en su silla, como los estudiantes alemanes, bocanadas y aros de humo. ¡Oh Patria, raíz de la vida, que aun a los que te niegan por el amor más vasto a la Humanidad, acudes y confortas, como aire y como luz por mil medios sutiles! "Sí, alcaide –dice Spies–, beberé un vaso de vino del Rin".
Fischer, cuando el silencio comenzó a ser angustioso, en aquel instante en que en las ejecuciones como en los banquetes todos los concurrentes callan a la vez como ante solemne aparición, prorrumpió iluminada la faz por venturosa sonrisa, en las estrofas de La Marsellesa que cantó con la cara vuelta al cielo... Parsons, a grandes pasos mide el cuarto..., vuélvese hacia la reja..., gesticula, argumenta, sacude el puño alzado, y la palabra alborotada, al dar contra los labios, se le extingue como en la arena movediza se confunden y perecen las olas.
Llenaba de fuego el sol las celdas de los cuatro reos, cuando el ruido improviso, los pasos rápidos, el cuchicheo ominoso, el alcaide y los carceleros que aparecen a sus rejas, el color de la sangre que sin causa visible enciende la atmósfera, les anuncian lo que oyen sin inmutarse, ¡que es aquélla la hora!
Salen de sus celdas al pasadizo angosto. "¿Bien?". "¡Bien!". Se dan la mano, sonríen, crecen: "Vamos".
El médico les había dado estimulantes. A Spies y a Fischer les trajeron vestidos nuevos; Engel no quiere quitarse sus pantuflas de estambre. Les leen la sentencia a cada uno en su celda; les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero; les echan por sobre la cabeza, como la túnica de los catecúmenos cristianos, una mortaja blanca; abajo, la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso, ¡como en un teatro!
Ya vienen por el pasadizo de las celdas, a cuyo remate se levanta la horca; delante va el alcaide, lívido; al lado de cada reo marcha un corchete. Spies va a paso grave, desgarradores los ojos azules, hacia atrás el cabello bien peinado, blanco como su misma mortaja, magnífica la frente; Fischer le sigue, robusto y poderoso, enseñándose por el cuello la sangre pujante, realzados por el sudario los fornidos miembros. Engel anda detrás a la manera de quien va a una casa amiga, sacudiéndose el sayón incómodo con los talones. Parsons, como si no tuviese miedo a morir, fiero, determinado, cierra la procesión a paso vivo. Acaba el corredor, y ponen el pie en la trampa; las cuerdas colgantes, las cabezas erizadas, las cuatro mortajas.
Plegaria es el rostro de Spies; el de Fischer, firmeza; el de Parsons, orgullo rabioso; a Engel, que hace reír con un chiste a su corchete, se le ha hundido la cabeza en la espalda. Les atan las piernas, al uno tras el otro, con una correa. A Spies el primero, a Fischer, a Engel, a Parsons; les echan sobre la cabeza, como el apagavelas sobre las bujías, las cuatro caperuzas. Y resuena la voz de Spies, mientras está cubriendo la cabeza de sus compañeros, con un acento que a los que le oyen les entra en las carnes; "La voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora". Fischer dice, mientras el vigilante atiende a Engel: "Este es el momento más feliz de mi vida". "¡Hurra por la anarquía!", dice Engel, que había estado moviendo hacia el alcaide las manos amarradas bajo el sudario. "Hombres y mujeres de mi querida América...", empieza a decir Parsons... Una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen a la vez en el aire, dando vueltas y chocando. Parsons ha muerto al caer, gira de prisa, y cesa; Fischer se balancea, retiembla, quiere zafar del nudo el cuello entero, estira y encoge las piernas, muere; Engel se mece en su sayón flotante, le sube y baja el pecho como una marejada, y se ahoga; Spies, en danza espantable, cuelga girando como un saco de muecas, se encorva, se alza de lado, se da en la frente con las rodillas, sube una pierna, extiende las dos, sacude los brazos, tamborilea; y al fin expira, rota la nuca hacia adelante, saludando con la cabeza a los espectadores».
Fuente: revista elarcadigital

lunes, 26 de febrero de 2018

Certeza.

Cuando el swāmī preguntó: -¿A quién le gusta que lo traten con afecto?-, todos levantaron la mano sin dudar.

El amor, entonces, se hizo infinito.

De los videos para escuchar.


martes, 20 de febrero de 2018

Mandalas y serpientes.

Estuve de viaje por mar
y por tierra,
en la soledad de los timones 
y en el labrado de huellas,
capitana del manillar
de la infancia.
Estuve de viaje en una página o dos;
titilante al ritmo de estrellas
en la madrugada, viva 
como un cometa.

Y en un punto irrompible
Foto Tolhuin. Río desde el aire.
que se dejó rodear en espiral
y desandar 
como en un descubrimiento
interminable,
estuve con el fuego que subía
hacia la cara.
De viaje, sí, en los crujidos
de una puerta antigua
o en los de una rama
que al fin se conjugaron
para la misma sinfonía.

Estuve y estoy "a pesar de"
y ciertamente en ellos:
los naufragios.


https://corazondelarbol.blogspot.com/search?q=no+pregunto+por+el+sextante

miércoles, 31 de enero de 2018

Atahualpa.

La imagen puede contener: una o varias personas y gato
¡Feliz cumpleaños!
En casa te escuchamos todos.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Me lo contó un pajarito wichí.



Parece una artesanía y, a decir verdad lo es.
Como toda artesanía está realizada con cuidado por unas manos que, con material de la zona, fueron moldeando una idea hasta lograr el objeto de arte.
Sabemos lo que es una artesanía, no es sólo de eso de lo que quiero hablar.
Esta pieza es uno de los tantos pajaritos que cuenta. Y no es gracioso, ni un pajarito de ficción,  ni sirve como chivo expiatorio del famoso buchón que no quiere hacerse cargo y lo acusa a él, como tradicionalmente ocurre.

~Siempre los pajaritos tienen algo que decirnos, por sí mismos, pero este pichón, para empezar, habla de las manos que lo crearon~

Me contó este pajarito que fue acariciado por una hermana mayor, también madre y tía y abuela wichí que viajó a Buenos Aires con otrxs integrantes de la comunidad entre los que se encuentra Agustín Santillán, el maestro de Ingeniero Juárez~ Formosa~ República Argentina, que fue perseguido (como tantos y tantas indígenas) y encarcelado por una serie de causas armadas durante siete meses. Y que, aunque ahora está libre, sigue siendo un preso político de Gildo Insfrán, gobernador de Formosa, República Argentina, porque abrirle las puertas de prisión no va a compensar todo el daño impunemente causado. De hecho, Agustín, sufre consecuencias de los golpes que le dieron los policías. Por eso también viajó a esta ciudad, para pedir a los referentes indígenas, que forman parte de instituciones, que no le den la espalda y reconozcan sus derechos porque para eso están.

~Todo me lo contó este pajarito, así, de una vez, porque también lo sufre, ya que fue moldeado por manos de esta comunidad~

Me contó además que el nido donde nació está asolado, destruído, arruinado como el monte que lo contenía y sostenía tanto a él como a otros nidos. Por eso está aferrado a un palito y casi ni agua pueden tomar porque "juegan" también con ese derecho, es decir, el derecho al agua, con quienes están más marginados.

~Él se siente entre ellos, entre los marginados, pues fue creado por sus manos, y siente o sabe que lo van a criminalizar cada vez que quiere contar lo que pasa~

Me contó este pajarito wichí que lo que le sucede a su comunidad también lo padecen otras a lo largo y a lo ancho de este país, que son naciones preexistentes al Estado, que están defendiendo territorios ancestrales y por eso los atacan, los matan y los desaparecen como hacen con la tierra.

~Él también lo padece. Aunque no haya sido moldeado en los fríos del sur, por ejemplo, siente que hay una conexión entre las manos...  no puede explicarlo bien. Parece magia pero otro pajarito le contó que es como un tejido "invisible" que se estira y estira. Se llama memoria ancestral ~

Me contó también y ya antes de descansar un rato (a ver si podía) que una vez que un pajarito te cuenta algo no te queda opción y tenés que replicarlo. Ahora sí, a él ya no le importa que lo uses con la tradicional frase con tal de que lo cites sin traicionarlo.

~Él lo siente así, porque fue acunado por las manos de la comunidad del genocidio silencioso~

Me lo contó un pajarito wichí.

Patricia Morante.

Por el niño muerto de desnutrición hace unos días en Ingeniero Juárez.
Por Rafael Nahuel, asesinado el 25 de noviembre de 2017 en una represión al pueblo mapuche.


viernes, 24 de noviembre de 2017

De insomnios, seudónimos y sinónimos.


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 "Cada vez que se habla de presos políticos me viene el recuerdo de Fernando Macarro Castillo, de su historia, de su poesía, sobre todo de su doloroso y bello poema "Mi corazón es patio"..."
Así comenzaba un texto que quería escribir pero no avanzaba. Así el recuerdo del poeta me tuvo en vilo durante la noche. Cuando por fín decido recurrir a cierta información que me actualice datos, me doy cuenta de que hoy, 24 de noviembre se cumple el primer aniversario de su muerte.

Parece coincidencia, magia o conjuro pero el pajarito de la memoria me contó que fue él.

Lo importante, a pesar de no haber avanzado en mi tarea, es que la poesía haya estado dando vueltas. La escritura es otra cosa.

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Fernando Macarro Castillo, el preso político que más tiempo pasó en las cárceles franquistas, cuyo primer aniversario de su muerte se cumple hoy y que desarrolló su escritura poética en el encierro, eligió su seudónimo a partir del nombre de su padre, Marcos, y del nombre de su madre, Ana, MARCOS ANA.
Si yo siguiera esa amorosa regla mi seudónimo sería CARMEN JUAN.

¿Cuál sería el tuyo? ¿O qué dos nombres tomarías para un seudónimo?

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¿De qué otra manera se puede decir: Preso político?

Marcos Ana


MI CORAZÓN ES PATIO

A María Teresa León

La tierra no es redonda:
es un patio cuadrado
donde los
hombres giran
bajo un cielo de estaño.
Soñé que el mundo era
un redondo espectáculo
envuelto por
el cielo,
con ciudades y campos
en paz, con trigo y besos,
con
ríos, montes y anchos
mares donde navegan
corazones y barcos.
Pero el mundo es un patio
(Un patio donde giran
los hombres
sin espacio)
A veces, cuando subo
a mi ventana, palpo
con mis ojos la
vida
de luz que voy soñando.
y entonces, digo: “El mundo
es
algo más que el patio
y estas losas terribles
donde me voy
gastando”.
Y oigo colinas libres,
voces entre los álamos,
la charla
azul del río
que ciñe mi cadalso.
“Es la vida”, me dicen
los aromas, el canto
rojo de los
jilgueros,
la música en el vaso
blanco y azul del día,
la
risa de un muchacho…
Pero soñar es despierto
(mi reja es el costado
de un
sueño
que da al campo)
Amanezco, y ya todo
-fuera del sueño- es patio:
un patio
donde giran
los hombres sin espacio.
¡Hace ya tantos siglos
que nací emparedado,
que me olvidé
del mundo,
de cómo canta el árbol,
de la pasión que
enciende
el amor en los labios,
de si hay puertas sin llaves
y
otras manos sin clavos!
Yo ya creo que todo
-fuera del sueño- es patio.
(Un patio
bajo un cielo
de fosa, desgarrado,
que acuchillan y
acotan
muros y pararrayos).
Ya ni el sueño me lleva
hacia mis libres años.
Ya todo,
todo, todo,
-hasta en el sueño- es patio.
Un patio donde gira
mi corazón, clavado;
mi corazón,
desnudo;
mi corazón, clamando;
mi corazón, que tiene
la
forma gris de un patio.
(Un patio donde giran
los hombres sin
descanso)

MARCOS ANA.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Atrapagotas.


Artesanía de mis hermanas wichí
que podría contener un poema
o ser el poema mismo. Foto Tolhuin.

por 
una
por dos 
por  miles
por la  música 
de  ellas cuando
caen  como  notas
por  detener una en el 
tiempo. por una sola en 
medio del río. por un río 
lleno. por una y un millón
por esa  que no  vuelve más
por la que camina en tu piel
por las del vaso en la mesita~
el de la sed nocturna~ por la 
que lava la herida. por las 
de lluvia. por las de la risa 
que salpican desde la 
orilla con tu mano 
o con tu pie.



Caligrama: Derecho a las gotas
de Patricia Morante. 2015.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Breve evocación.

<°>
Me lleva a la infancia de mis hijos
y a la calle que habité durante años.
¡Tan generosa la morera!
<°>

"...Cuando el niño era niño las moras le caían en la mano,

como sólo caen las moras, y así es todavía..."

Peter Handke.

Foto Tolhuin. Alto en el camino. S.M. de Tucumán.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Profunda Casa.




En el corazón del mapa:
sonido de naranjas,
conjuro de patio
y profunda casa.
No son sus ojos las ventanas
sino las wiphalas
y el aire es de las polleras
que bailan.
El barro en las manos
se cuece.
Las voces cantan
ancestrales sueños,
los sueños llevan
las más hondas miradas.
Música de agua, susurros, 
devociones, silencio de hornacinas, 
muchos idiomas y tan sólo
dos palabras.
P.M.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Reinos.

Foto Tolhuin. Raco, provincia de Tucumán, Argentina.

martes, 3 de octubre de 2017

lunes, 25 de septiembre de 2017

viernes, 22 de septiembre de 2017

Interpelación.

-¿Se lo tragó la tierra?
-La tierra acuna.
-¿Lo sumergió el río?
-El río envuelve.
-¿Lo hizo volar el aire?
-El aire canta.
-¿Lo hizo cenizas el fuego?
-El fuego abriga.

El brujo nos dice que el viento,
el agua, la mapu,
el sol no tragan, ni sumergen,
ni hacen volar, ni convierten en cenizas.
Sólo acarician con amor.
El brujo nos dice
que el calor busca habitación
en nuestras miradas,
el aire es un silbato ancestral,
suave y firme en los oídos,
en nuestras venas el río nos empuja
hacia el próximo paso,
la tierra late desde nuestros pies
al centro del pecho,
del centro del pecho
a nuestras cabezas
y vuelve una y otra vez,
y así nos sacude la palabra
nos sacude
nuestra pregunta  de cada día.
¿Dónde está Santiago Maldonado?




miércoles, 20 de septiembre de 2017

De pensamientos, ternura y rebeldía.

 


♡ Otro modo de.
 Hoy pienso en muerte, destrucción y dolor, claro; pero también,
en la vida que se empecina, 
la que se aferra, la que se obstina. 
Y pienso en todas nuestras formas 
de vivir y de hacer la ternura como contracara de la hostilidad que se nos cuela o nos sigue los pasos; 
la ternura como una contribución 
desafiante y porfiada. 
Una ternura que nos crea, nos recrea, nos reinventa, nos renace.
Una ternura empedernida, loca, bien loca y desobediente. 




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https://patri-kemamell.blogspot.com/2019/02/hemos-perdido-la-ternura-como-quien.html

lunes, 11 de septiembre de 2017

Aquí llueve.














Parece que toda la lluvia
del invierno se congregó hoy
sobre los techos.
Hay caracoles por todos lados,
subiendo y bajando por las hojas
en un festín incontrolable.
Yo me acuerdo de mi infancia
y tal vez de la tuya,
pero más de la mía
porque los caracoles
a mí me gustaban.
Vos, en cambio,
preferías estar adentro
los días así
y no perder el tiempo
en medio del barro
viendo el desliz de caparazones
y esa contracción de cuernitos
a los que yo les encontraba
guiños, magia y poder.
-Dejame de joder que me dan asco.
Y yo me pavoneaba
delante del televisor con cuatro o cinco
subiéndome por los brazos.
Ya.
Otra vez
volvieron esos años,
los tuyos y los míos,
los de estar sentada en la vereda
con el paraguas abierto,
los de los cortes de luz
y el olor a velas,
los de la locura
de esconder caracoles
bajo las plantas
antes de que la abuela
les interrumpa
su bacanal de hojas tiernas.
~
~
Poema, caracoles e infancia de
Patricia Morante


sábado, 9 de septiembre de 2017

Corazón dos puntos.

¿Llegás con pena
a tu almohada inconsulta?
Tantos puentes temblaron
inútilmente bajo tus pies hoy
que lo que querés 
es que se te quite el agobio
y la flaqueza,
que la frustración no te aturda
la mirada ni los pasos.
Lo único que querés
es morder algo
antes de ser alcanzada
por las fauces de la iniquidad;
y como por arte de un mantra
que ulula
sugestivamente,
volver al amor.
O que el amor  te llame.
Que te provoque
hasta en los maderos faltantes
que te hacen difícil
el latido al otro lado.

¿Volver al amor?
Si siempre volvés,
o mejor dicho:
hasta ahora volviste.
Estrella que todavía
nadie ha podido desconstelar.
Volver,
porque en el rito de pensar
reincidís en que algo tiene que regar
tanta pena.

domingo, 3 de septiembre de 2017

¿Dónde está Santiago Maldonado?

Wenufoye versión Tolhuin

"Agradecemos a todos los organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, sindicales y políticas, a la Comunidad Mapuche en especial, a todas las personas que nos acompañan día a día reclamando junto a nosotros la aparición con vida de Santiago. ¡Santiago Maldonado, presente!"

Sergio Maldonado en el acto del 1° de septiembre en Plaza de Mayo, a un mes de la desaparición forzada de su hermano.